Dólar oficial $1.565 – Dólar Turista $2.034,50 – Dólar blue $1.565 – Dólar MEP $1.566,35 – Contado con Liqui $1.654,22 – Riesgo País 779

Dólar oficial $1.565 – Dólar Turista $2.034,50 – Dólar blue $1.565 – Dólar MEP $1.566,35 – Contado con Liqui $1.654,22 – Riesgo País 779
La incorporación de energía solar comienza a perfilarse como una alternativa para reducir los costos de producción en las chacras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, especialmente en aquellas que utilizan sistemas de riego presurizado. Un análisis técnico realizado sobre un establecimiento de 100 hectáreas estimó que la instalación de paneles fotovoltaicos permitiría ahorrar hasta $9,83 millones anuales en electricidad, mediante el aprovechamiento de la radiación solar para alimentar una bomba de agua.
El estudio consideró una explotación frutícola equipada con un sistema de bombeo eléctrico de 36 kilovatios, cuyo consumo representa un gasto anual aproximado de $31,68 millones bajo las condiciones tarifarias utilizadas en la simulación. Con la incorporación de generación fotovoltaica, ese desembolso podría reducirse a $21,85 millones, lo que representa un ahorro cercano al 31% de la factura eléctrica y una mejora potencial en los costos operativos.
La alternativa de mayor producción contempla la instalación de 72 paneles solares bifaciales de 620 vatios cada uno, con una potencia total de 44,64 kilovatios pico y un inversor trifásico de 50 kilovatios. El sistema permitiría generar electricidad durante las horas de mayor radiación, aprovechando la coincidencia entre la producción solar y las necesidades de bombeo que presentan los establecimientos agrícolas.
La primera opción analizada consiste en montar los paneles directamente sobre el terreno, utilizando estructuras metálicas y estacas helicoidales para sostener los equipos, con una inversión estimada de US$37.192 sin IVA. Esta configuración podría generar aproximadamente 61.590 kilovatios hora anuales, cubrir cerca del 43% del consumo eléctrico de la bomba y recuperar el capital inicial en un período proyectado de 5,8 años.
Una segunda alternativa propone instalar los mismos 72 paneles sobre el techo de un galpón agrícola, aprovechando las construcciones existentes y reduciendo los gastos asociados con las estructuras de montaje. En este escenario, la inversión descendería a US$29.194 y la generación alcanzaría unos 48.345 kilovatios hora anuales, con un ahorro estimado de $8,21 millones por año y una recuperación de la inversión en aproximadamente 5,5 años.
La comparación muestra que la alternativa sobre terreno ofrece una mayor capacidad de generación y un ahorro eléctrico superior, mientras que la instalación sobre techo requiere un desembolso inicial menor. La elección dependerá de las características de cada establecimiento, incluyendo la superficie disponible, la orientación de los paneles, el estado de las construcciones, el consumo de las bombas y las condiciones de conexión a la red.
Una de las ventajas identificadas en el estudio es que gran parte del consumo eléctrico de los sistemas de riego coincide con las horas de mayor disponibilidad de energía solar, especialmente durante las jornadas de intensa radiación. En el establecimiento evaluado, entre el 91% y el 96% de la electricidad generada por los paneles podría utilizarse directamente, sin necesidad de incorporar baterías para almacenar energía.
Esta característica representa un beneficio económico porque los sistemas de almacenamiento requieren inversiones adicionales que pueden extender considerablemente el período necesario para recuperar el dinero destinado al proyecto. Por ese motivo, la combinación de paneles fotovoltaicos con conexión a la red eléctrica aparece como una alternativa para los productores que buscan reducir sus facturas sin modificar completamente la infraestructura de suministro.
Para las chacras de Cipolletti, Fernández Oro, Allen, General Roca y Villa Regina, la generación solar podría convertirse en una herramienta para mejorar la competitividad de la producción frutícola frente al incremento de los costos energéticos. Sin embargo, las cifras corresponden a una simulación específica y no garantizan el mismo ahorro en todos los establecimientos, por lo que cada productor deberá evaluar sus consumos, tarifas, posibilidades de financiamiento y costos de instalación antes de realizar la inversión.