El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal
El primer ministro británico Andy Burnham le expresó el sábado al presidente ucraniano Volodimir Zelensky su “total solidaridad”, después de que Donald Trump pidiera su reemplazo con el argumento de que no logra acuerdos para poner fin a la guerra con Rusia.
En una llamada entre ambos mandatarios, Burnham le dijo a Zelensky que reconocía que “las últimas 24 horas habían sido difíciles para Ucrania y reiteró su total solidaridad”, según un comunicado emitido por su oficina en Downing Street.
Los líderes conversaron sobre “la importancia de mantener la presión sobre Rusia”. Burnham dejó en claro que el Reino Unido “continuaría reforzando sus sanciones contra Rusia y adoptando medidas adicionales para limitar la maquinaria de guerra rusa, sobre la base de las nuevas designaciones británicas contra objetivos rusos anunciadas esta semana”.
En esa línea, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiga, afirmó este sábado que el presidente Zelensky conserva el respaldo de la población y “merece apoyo”.
El canciller respondió a los cuestionamientos del mandatario norteamericano con un mensaje publicado en X sobre la legitimidad política de Zelensky. “Tiene el apoyo del pueblo ucraniano y ellos tienen el derecho a decidir”, afirmó.
El jefe de la diplomacia ucraniana vinculó las críticas internacionales con la actuación del mandatario. “Las declaraciones desde el extranjero solo confirman que está haciendo bien su trabajo. Merece apoyo”, sostuvo.
Este sábado al mediodía Trump criticó a Zelensky por los ataques ucranianos contra refinerías rusas y pidió desde la base militar de Andrews, en Maryland, un cambio de liderazgo en el país europeo: “Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, declaró ante la prensa.
El mandatario estadounidense planteó que Zelensky debería dejar el cargo para facilitar un entendimiento. “Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo. Zelensky, por algún motivo, nunca llega a acuerdos”, dijo.

Trump sostuvo que el presidente ucraniano “podría haber resuelto esta guerra muchas, muchas veces”, pero “elige no hacerlo”. También cuestionó los ataques contra instalaciones petroleras rusas, que Ucrania utiliza para intentar frenar la ofensiva militar de Moscú en el este de su territorio.
Al referirse a esas operaciones, Trump aludió al efecto que atribuye sobre el mercado energético y los agricultores estadounidenses. “Le hemos dicho a Zelensky: ‘Puedes hacer lo que quieras a Rusia, pero no ataques las refinerías porque eso supone un problema para el mundo’. ¿Y qué hace? Va y ataca el combustible diésel. Más le vale que pare de una vez”, afirmó.
El viernes por la noche Trump había anunciado que Rusia entregaría posteriormente 3 millones de toneladas de diésel, según el estado de sus refinerías. Zelensky calificó el entendimiento entre Washington y Moscú de “injusto” e “impropio de un aliado”, al sostener que permite a Rusia exportar combustible en lugar de endurecer las sanciones por la guerra.

Zelensky cuestionó el levantamiento de sanciones a la exportación de diésel ruso y lo definió como un “regalo” para Putin. El presidente ucraniano afirmó que la medida “le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo”.
La disputa política coincidió con una nueva ofensiva ucraniana contra infraestructura energética rusa. Un ataque nocturno alcanzó la terminal petrolera Yug Rusí, en Rostov del Don, provocó un incendio y dañó un puente ferroviario; las autoridades locales informaron que hubo seis heridos.
Las defensas aéreas rusas derribaron más de 100 drones durante la ofensiva, según el gobernador de la región de Rostov, Yuri Slúsar. También fueron atacados dos buques en el mar de Azov, sin víctimas reportadas.
El ataque ocurrió horas después de que Trump anunciara un acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin para que Moscú suministre de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial. El entendimiento contempla otras 500.000 toneladas en noviembre y un millón adicional después de ese mes.


