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Seis meses en rojo para la economía de Milei: caen la actividad, el consumo y el empleo

Desde que Luis Caputo anunció que llegarían los “mejores 18 meses de la historia”, los principales indicadores económicos mostraron un deterioro. La inflación bajó, pero el mercado laboral, las empresas y la inversión siguen sin recuperarse. Los economistas advierten que el repunte podría ser limitado.

 

 

La economía argentina cerró los últimos seis meses con un balance mayormente negativo. La actividad perdió impulso, el consumo continúa debilitado, el empleo privado registrado retrocede y aumentaron los cierres de empresas. El principal resultado favorable para el Gobierno de Javier Milei fue la desaceleración de la inflación, aunque esa mejora todavía no se tradujo en una recuperación sostenida del poder adquisitivo.

El contraste aparece al comparar los indicadores económicos con las declaraciones que realizó el ministro de Economía, Luis Caputo, el pasado 14 de abril, cuando anticipó que Argentina atravesaría los “mejores 18 meses de la historia”.

Casi medio año después, la economía se encuentra cerca de una recesión técnica y los sectores que muestran crecimiento, principalmente los vinculados con las exportaciones, no alcanzan a compensar las dificultades de la industria, la construcción y las actividades orientadas al mercado interno.

Actividad económica: seis meses sin la recuperación anunciada

Uno de los principales problemas del período fue el debilitamiento de la actividad económica.

Aunque algunos sectores mantuvieron resultados positivos, el conjunto de la economía mostró señales de estancamiento y retroceso.

Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, evaluó que los primeros seis meses del período anunciado por Caputo no ofrecieron los resultados esperados.

“Los sectores ganadores no llegan a compensar la caída de los perdedores en una economía que está en recesión. Moderada, pero recesión al fin”, sostuvo en declaraciones a Clarín.

El economista Martín Polo coincidió en que los indicadores de actividad fueron débiles y que, en el mejor de los escenarios, la economía mostró un comportamiento cercano al estancamiento.

El problema no es solamente la falta de crecimiento general, sino también la diferencia entre sectores.

Mientras la energía y otras actividades exportadoras sostienen parte de la producción, numerosas empresas que dependen de las ventas internas enfrentan una demanda insuficiente para ampliar su actividad.

El empleo privado y las empresas también muestran números negativos

El deterioro económico se refleja en el mercado laboral.

Durante el período analizado, el desempleo empeoró y la creación de puestos de trabajo privados registrados mantuvo una evolución negativa.

Matías Surt, director de Invecq, advirtió que el empleo formal privado, uno de los segmentos de mayor estabilidad e ingresos del mercado laboral, continúa mostrando dificultades.

A esta situación se suma el aumento de los cierres de empresas, otro indicador de los problemas que atraviesan distintos sectores productivos.

La combinación de menor actividad, pérdida de empleos y dificultades empresariales limita las posibilidades de recuperación del consumo.

Incluso en los casos en los que los salarios dejaron de perder poder adquisitivo, los economistas no observan todavía una mejora suficiente para impulsar un crecimiento sostenido de las ventas.

El consumo sigue debilitado y preocupa el endeudamiento familiar

La evolución del consumo constituye otro de los aspectos negativos del balance económico.

La desaceleración de la inflación no alcanzó para generar una recuperación generalizada de los ingresos disponibles de las familias.

Delgado advirtió que las dificultades para afrontar deudas representan un obstáculo adicional.

“Si no resolvés el tema de la mora, va a ser muy complicado que recupere velocidad el consumo”, señaló.

El economista explicó que una eventual mejora de los salarios reales podría ofrecer cierto alivio, pero consideró poco probable una recuperación significativa del dinero disponible para gastar.

Esto afecta especialmente a las actividades comerciales y de servicios que dependen del consumo cotidiano.

También condiciona las decisiones de las empresas, que difícilmente amplíen su capacidad productiva si no observan perspectivas de mayores ventas.

Inflación: el principal resultado favorable para Caputo

En medio de los indicadores negativos, la evolución de los precios aparece como uno de los puntos que el Gobierno puede mostrar a favor de su programa económico.

La inflación volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual en agosto, de acuerdo con los datos citados en el análisis.

La desaceleración representa una mejora respecto de períodos de mayor inestabilidad, aunque no significa que los precios hayan bajado, sino que aumentan a un ritmo menor.

Para los economistas, la continuidad de este proceso podría favorecer una recuperación gradual del poder adquisitivo si los salarios consiguen crecer por encima de la inflación.

Sin embargo, ese escenario depende también de la estabilidad cambiaria, las tasas de interés y la evolución del empleo.

El riesgo país aumentó y persisten las dificultades para financiar inversiones

Otro indicador que empeoró durante los últimos seis meses fue el riesgo país.

Según los valores consignados en el informe, pasó de 525 a 589 puntos básicos durante el período analizado.

El aumento refleja un deterioro en la percepción de riesgo financiero y puede complicar las condiciones de financiamiento.

La situación se produce en un contexto en el que la inversión privada tampoco muestra una recuperación generalizada.

Las tasas de interés, la incertidumbre sobre la evolución de la economía y la debilidad del mercado interno condicionan las decisiones de las empresas.

Para los analistas, una reducción del costo del crédito sería importante para impulsar tanto la actividad productiva como el consumo.

El balance de los últimos seis meses

Indicador Evolución señalada
Actividad económica Estancamiento y retrocesos
Consumo Demanda interna debilitada
Empleo privado registrado Evolución negativa
Desempleo Deterioro
Empresas Aumento de cierres
Inversión Sin recuperación sostenida
Riesgo país Subió de 525 a 589 puntos
Inflación Desaceleró y quedó debajo del 2% en agosto
Exportaciones Perspectivas favorables

El cuadro refleja una economía con resultados desiguales: la mejora inflacionaria y el dinamismo exportador contrastan con las dificultades que enfrentan el empleo, la producción y el consumo.

¿Puede mejorar la economía en los próximos meses?

Las perspectivas de los economistas consultados muestran diferencias sobre la velocidad de una eventual recuperación.

Martín Polo considera posible una mejora moderada si continúa la desaceleración inflacionaria, los salarios recuperan poder adquisitivo y disminuyen las tasas de interés.

Surt, en cambio, anticipa una economía que seguirá mostrando fuertes diferencias sectoriales, con una recuperación limitada y condicionada por la incertidumbre electoral de 2027.

Anastasia Daicich, directora de Qualy, señaló que la obra pública, las concesiones, las inversiones privadas y el crédito hipotecario podrían contribuir a reactivar la actividad, aunque advirtió que sus efectos serían parciales.

Por su parte, Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, destacó que los proyectos energéticos y mineros, las obras provinciales y las concesiones de rutas podrían aportar dinamismo a la construcción.

No obstante, también reconoció que la industria continuará enfrentando dificultades de competitividad y que el margen fiscal para aplicar nuevas reducciones impositivas es limitado.

La distancia entre el discurso económico y los resultados

El balance de los seis meses transcurridos desde el anuncio de Caputo muestra que la desaceleración inflacionaria todavía no fue acompañada por una mejora equivalente en los principales indicadores de la economía real.

El Gobierno atribuye parte de las dificultades al escenario internacional, al aumento de las tasas globales y a la incertidumbre política interna.

Los economistas consultados, sin embargo, también identifican factores domésticos: consumo insuficiente, restricciones de crédito, salarios con escasa recuperación y falta de incentivos para ampliar la producción.

Con un tercio de los 18 meses anunciados por Caputo ya transcurrido, la economía argentina presenta un balance predominantemente negativo en actividad, empleo y consumo. La posibilidad de revertirlo dependerá de que la menor inflación se transforme en una mejora concreta de los ingresos, las ventas y la inversión, algo que todavía no aparece de manera sostenida en los indicadores

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