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La modificación del Régimen de Zona Fría para las tarifas de gas generó cuestionamientos en la Legislatura de Neuquén. La diputada provincial Julieta Ocampo, del Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U), presentó un proyecto de declaración para expresar su rechazo a los cambios aprobados por el Senado de la Nación el pasado 24 de septiembre.
La legisladora advirtió que la modificación podría traducirse en aumentos de aproximadamente el 25% en las facturas de gas, según las estimaciones incluidas en los fundamentos de su iniciativa.
El proyecto también cuestiona el acompañamiento de los representantes neuquinos en la Cámara Alta a la normativa que modificó el esquema de beneficios tarifarios.
El Régimen de Zona Fría establece beneficios tarifarios para usuarios residenciales de gas de regiones del país que presentan condiciones climáticas de bajas temperaturas.
Según explica Ocampo en su proyecto, el sistema contemplaba descuentos de entre el 30% y el 50% sobre el importe total de la factura.
La modificación cuestionada cambia la base sobre la cual se aplica ese beneficio.
De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, el descuento pasa a calcularse únicamente sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), es decir, el componente vinculado con el precio del gas.
De esta manera, otros conceptos que integran la factura quedarían excluidos del subsidio, entre ellos el transporte, el Valor Agregado de Distribución (VAD) y buena parte de los cargos fijos.
La diferencia es importante porque el precio del gas constituye solo una parte del monto final que abonan los usuarios.
La diputada sostiene que el nuevo mecanismo de cálculo reducirá el beneficio efectivo que reciben los hogares alcanzados por el régimen.
En los fundamentos del proyecto se estima que las facturas podrían registrar incrementos cercanos al 25% respecto de los valores actuales.
Ese porcentaje corresponde a una estimación expuesta por la legisladora y no a un aumento uniforme confirmado para todos los usuarios. El impacto concreto dependerá de la composición de cada factura, los consumos y las condiciones tarifarias aplicables.
La iniciativa también señala que los cambios afectarían a 1,6 millones de personas residentes en 11 provincias.
Ocampo advierte, además, que el impacto no se limitaría a las jurisdicciones que pierdan beneficios, sino que también alcanzaría a usuarios de regiones que continúan comprendidas dentro de la Zona Fría.
El proyecto de declaración incluye un rechazo al voto de los representantes de Neuquén que acompañaron la modificación en el Senado.
La legisladora considera que el cambio implica un recorte de los beneficios tarifarios en regiones donde las bajas temperaturas generan una mayor necesidad de calefacción durante buena parte del año.
El planteo tiene especial relevancia para Neuquén y otras provincias patagónicas, donde el consumo residencial de gas constituye un componente importante de los gastos familiares durante el invierno.
La discusión se concentra en el alcance real del descuento: aunque una región continúe incluida en el régimen, aplicar el beneficio sobre una porción menor de la factura puede reducir el ahorro que recibe cada hogar.
La presentación de Ocampo busca que la Legislatura provincial se pronuncie institucionalmente contra la modificación del Régimen de Zona Fría.
Por el momento, se trata de un proyecto de declaración presentado por la diputada, por lo que su contenido no representa una posición adoptada por el conjunto de la Cámara.
La iniciativa vuelve a instalar el debate sobre el costo del gas en las provincias de clima frío y el alcance de los subsidios destinados a compensar las mayores necesidades de calefacción.
El punto central de la controversia es que mantener formalmente el beneficio de Zona Fría no necesariamente implica conservar el mismo porcentaje de descuento sobre el total de la factura.