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YPF proyecta ampliar su actividad en la formación Vaca Muerta hacia el sur de Mendoza y evalúa presentar durante 2027 un proyecto de desarrollo no convencional bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El anuncio fue realizado por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, durante un encuentro con el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, en el que se analizaron los avances de la exploración en Malargüe y las perspectivas de una futura explotación comercial.
La iniciativa contempla una campaña de cinco pozos exploratorios, de los cuales tres corresponden a YPF y dos a una unión transitoria de empresas integrada por Quintana Energy y TSB.
El objetivo es determinar si los recursos identificados en la porción mendocina de Vaca Muerta permiten avanzar hacia un desarrollo de mayor escala, similar en sus características técnicas a los proyectos no convencionales que actualmente se ejecutan en Neuquén.
Según las estimaciones presentadas durante la reunión, el proyecto podría alcanzar un potencial de producción de 90.000 barriles. Esa cifra corresponde a un escenario de desarrollo futuro y no a producción actualmente disponible.
Horacio Marín confirmó que la compañía incorporó en su planificación presupuestaria de 2027 la continuidad de las actividades exploratorias y la posibilidad de avanzar hacia una etapa de desarrollo.
La propuesta todavía deberá recibir la aprobación del directorio de YPF.
El proyecto contempla evaluar la integración de dos áreas que la empresa posee en el sur mendocino, con el propósito de conformar un desarrollo de mayor dimensión.
La petrolera analiza presentar esa iniciativa al RIGI, el régimen nacional que establece beneficios para proyectos que cumplan determinados requisitos de inversión.
Marín explicó que la intención es continuar con los trabajos de exploración y, si los resultados acompañan, comenzar a desarrollar los recursos de la formación.
La eventual presentación al RIGI no implica que el proyecto ya haya sido aprobado ni que exista una decisión definitiva de inversión.
Tampoco se informó el monto total que demandaría el desarrollo previsto.
La campaña anunciada comprende cinco perforaciones no convencionales en el sur de Mendoza.
YPF tiene previsto intervenir tres pozos en el bloque CN VII A, mientras que Quintana Energy y TSB desarrollarán otros dos en el área vecina de Cañadón Amarillo.
Los trabajos de YPF comenzaron con el pozo Aguada Negra x-102, diseñado con una rama horizontal de 1.500 metros.
Posteriormente está previsto avanzar sobre Aguada Negra x-104 y Aguada Negra x-105.
El programa incluye un piloto vertical y dos pozos horizontales de 2.500 metros, de acuerdo con la planificación difundida.
Las perforaciones permitirán obtener información sobre las características de la roca, la presencia de hidrocarburos y las condiciones necesarias para una eventual explotación comercial.
La información técnica será determinante para evaluar la productividad esperada y los costos de desarrollo.
Uno de los aspectos del programa es la coordinación operativa entre YPF y la unión transitoria de empresas Quintana Energy-TSB.
La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, explicó que se utilizará un mismo equipo de perforación para ejecutar los trabajos de manera consecutiva.
La modalidad, conocida en la industria como back-to-back, permite organizar las operaciones de forma secuencial y reducir los tiempos de traslado y montaje de equipos.
El esquema prevé que la maquinaria utilizada inicialmente por YPF continúe con los trabajos de Quintana Energy-TSB en Cañadón Amarillo y luego regrese a las perforaciones pendientes de la petrolera.
De esta manera, las compañías buscan optimizar los recursos disponibles durante la etapa exploratoria.
Marín sostuvo que los resultados obtenidos en las perforaciones exploratorias realizadas hasta el momento fueron favorables para continuar con la evaluación del proyecto.
Según explicó, la empresa considera que existe información suficiente para profundizar los trabajos, aunque todavía debe determinarse la viabilidad de un desarrollo comercial de mayor escala.
La formación Vaca Muerta se extiende geológicamente más allá de los límites de Neuquén, pero su potencial productivo no es uniforme en toda su superficie.
Las condiciones del subsuelo, los espesores de la formación, la presión, las características de los hidrocarburos y los costos operativos pueden variar entre distintas áreas.
Por ese motivo, los resultados obtenidos en los yacimientos neuquinos no garantizan que puedan reproducirse automáticamente en Mendoza.
La campaña exploratoria permitirá avanzar en esa evaluación.
El interés por desarrollar Vaca Muerta se produce en un contexto de caída de la producción convencional mendocina.
El gobernador Alfredo Cornejo señaló que la provincia viene impulsando una estrategia destinada a sostener la actividad hidrocarburífera y atraer nuevos operadores.
Entre las medidas mencionó la renegociación de contratos y la transferencia de áreas mediante el Plan Andes, un proceso vinculado con la reorganización de los activos convencionales de YPF.
El gobierno mendocino considera que el desarrollo no convencional podría abrir una nueva etapa de inversiones y compensar parcialmente el declive de los yacimientos maduros.
Cornejo también expresó su expectativa de que la participación de YPF facilite el ingreso de otras compañías con experiencia en Vaca Muerta.
Sin embargo, la llegada de nuevos operadores dependerá de los resultados exploratorios, las condiciones económicas y las decisiones de inversión de cada empresa.
La posible expansión de YPF hacia Mendoza representa una nueva etapa en la evaluación del potencial de Vaca Muerta fuera de las áreas de mayor actividad de Neuquén.
Actualmente, la provincia neuquina concentra el desarrollo no convencional de la formación y cuenta con una infraestructura petrolera que se expandió durante los últimos años.
Mendoza busca avanzar sobre sus propios recursos, aunque todavía necesita demostrar que las condiciones geológicas y económicas permiten sostener proyectos de producción a gran escala.
La experiencia acumulada por YPF en perforación horizontal y desarrollo no convencional constituye un antecedente para las operaciones exploratorias en Malargüe.
No obstante, el avance hacia una explotación comercial requerirá nuevas inversiones, infraestructura y definiciones regulatorias.
Las proyecciones presentadas durante el encuentro entre YPF y el gobierno mendocino mencionan un potencial de producción de 90.000 barriles.
La cifra refleja una estimación de desarrollo futuro y está condicionada por los resultados de las perforaciones y las evaluaciones posteriores.
Por el momento, no se difundió un cronograma definitivo para alcanzar ese nivel de producción.
Tampoco se confirmó el monto de inversión que se incluiría en una eventual presentación al RIGI.
El próximo paso será completar la campaña exploratoria, analizar sus resultados y definir si YPF avanza durante 2027 con un proyecto de desarrollo no convencional en Mendoza.
La decisión marcará si la extensión mendocina de Vaca Muerta puede convertirse en un nuevo polo de producción o si deberá continuar en una etapa de evaluación técnica.