El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal

El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá y provocó importantes daños materiales, decenas de heridos y evacuaciones en distintas regiones del país. El movimiento sísmico, registrado el viernes 9 de octubre, tuvo su epicentro en la zona de Tonosí, en el sur del territorio panameño, y generó una alerta de tsunami que posteriormente fue levantada.
Según el último balance difundido por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), al menos 27 personas sufrieron heridas leves, unas 300 debieron ser evacuadas y más de 400 edificaciones resultaron afectadas.
Entre las construcciones dañadas se encuentran 142 viviendas y 188 establecimientos educativos, además de hospitales, iglesias, edificios públicos y otras instalaciones.
Las autoridades informaron que, hasta el momento del último reporte, no se habían registrado víctimas mortales ni personas desaparecidas.
El terremoto también provocó más de cien réplicas, lo que mantuvo en alerta a los organismos de emergencia mientras continuaban las inspecciones y las tareas de asistencia.
Uno de los sectores más afectados fue Tonosí, una localidad de la provincia de Los Santos, donde se registraron daños estructurales y derrumbes.
Las imágenes difundidas desde la zona mostraron construcciones colapsadas, vehículos aplastados por escombros y viviendas con importantes grietas.
Vecinos describieron momentos de temor durante el movimiento sísmico y señalaron que varias personas sufrieron golpes y lesiones.
En uno de los edificios afectados, cuatro personas quedaron atrapadas y debieron ser rescatadas por los bomberos.
Según los testimonios recogidos por la agencia EFE, los rescatados presentaban lesiones leves.
El terremoto también afectó rutas, puentes y establecimientos sanitarios de distintas provincias.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, recorrió sectores afectados y anunció el envío de suministros de emergencia, entre ellos agua, carpas y elementos destinados a asistir a familias evacuadas.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá informó que el movimiento principal estuvo seguido por una intensa actividad sísmica.
Según explicó su director, Néstor Luque, se habían contabilizado alrededor de 107 réplicas durante las primeras horas posteriores al terremoto.
Estos movimientos secundarios pueden continuar después de un sismo de gran magnitud y representan un riesgo adicional para las estructuras que sufrieron daños.
Por ese motivo, los organismos de protección civil mantuvieron los operativos de evaluación y asistencia.
Las autoridades recomendaron extremar las precauciones en edificios afectados y seguir las indicaciones oficiales.
La magnitud del terremoto generó preocupación por la posibilidad de un tsunami en las costas del Pacífico.
La advertencia alcanzó a distintos países de la región, entre ellos Colombia y Ecuador.
Posteriormente, la alerta fue levantada, de acuerdo con la información difundida durante la madrugada del sábado.
La desactivación de la advertencia permitió reducir el nivel de emergencia relacionado con posibles olas peligrosas, aunque continuaron las tareas de evaluación de daños provocados por el movimiento sísmico.
El episodio también generó diferencias iniciales entre los organismos encargados de medir su magnitud.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó primero un valor de 7,6 y posteriormente lo actualizó a 7,7.
Por su parte, el Instituto de Geociencias de Panamá comunicó inicialmente una magnitud de 7,2, que luego corrigió a 7,5.
Estas diferencias responden a las estimaciones realizadas por los distintos organismos y a las actualizaciones de los datos sísmicos.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) confirmó daños en algunas de sus instalaciones como consecuencia del terremoto y sus réplicas.
Según el organismo, se detectaron afectaciones menores en cuatro edificios administrativos del sector Pacífico.
También se identificaron daños en estructuras de acero de los tanques elevados de la planta potabilizadora de Monte Esperanza, ubicada en la provincia de Colón.
Pese a estas situaciones, la administración de la vía interoceánica informó que el tránsito de buques no resultó afectado.
El Canal de Panamá constituye una infraestructura estratégica para el comercio marítimo internacional, por lo que su funcionamiento fue uno de los aspectos observados después del terremoto.
Las autoridades continuaron con las inspecciones técnicas para determinar el alcance de los daños.
El impacto del terremoto también obligó a modificar distintas actividades previstas para el fin de semana.
La Federación Panameña de Fútbol y el Instituto Panameño de Deportes anunciaron la cancelación del partido amistoso entre las selecciones femeninas de Panamá y Nueva Zelanda, que debía disputarse este sábado.
La medida fue adoptada para priorizar la seguridad de las jugadoras, los cuerpos técnicos, el público y el personal vinculado con la organización.
Además, la Liga Panameña de Fútbol decidió reprogramar los encuentros correspondientes a la jornada 12 del torneo Apertura 2026, junto con partidos de otras categorías.
En paralelo, Colombia activó un plan de contingencia aérea y habilitó siete aeropuertos alternativos para recibir vuelos internacionales que pudieran ser desviados como consecuencia de la emergencia.
Estados Unidos también anunció apoyo humanitario mediante un helicóptero Chinook destinado a facilitar el traslado de suministros hacia sectores afectados de la región de Azuero.
El Gobierno panameño mantiene desplegados equipos de emergencia para asistir a las personas afectadas y verificar las condiciones de edificios e infraestructura.
Las tareas incluyen la inspección de viviendas, escuelas, hospitales, caminos y otras construcciones que podrían haber sufrido daños estructurales.
El último balance oficial disponible señala 27 heridos leves, aproximadamente 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas.
Aunque no se reportaron fallecidos ni desaparecidos, las autoridades mantienen los operativos de asistencia y evaluación debido a la magnitud de los daños y la continuidad de las réplicas.
El alcance definitivo de las pérdidas materiales y la cantidad de personas afectadas se conocerán a medida que avancen los relevamientos en las distintas provincias.