Nueva réplica de 6.9 sacude Panamá y ya son más de 95 movimientos tras el terremoto – Alerta de tsunami en nueve países de América Latina tras fuerte terremoto en Panamá

Según la información preliminar, el temblor alcanzó una magnitud de 7,6. El antecedente histórico más fuerte de Panamá se remonta al 7 de septiembre de 1882, cuando un terremoto estimado entre 7,7 y 7,9 afectó el golfo de San Blas, en la actual comarca de Guna Yala. Aquel evento produjo daños en Ciudad de Panamá y Colón, además de un tsunami en el archipiélago de San Blas.
Según la información preliminar, el temblor alcanzó una magnitud de 7,6. El antecedente histórico más fuerte de Panamá se remonta al 7 de septiembre de 1882, cuando un terremoto estimado entre 7,7 y 7,9 afectó el golfo de San Blas, en la actual comarca de Guna Yala. Aquel evento produjo daños en Ciudad de Panamá y Colón, además de un tsunami en el archipiélago de San Blas.

Por qué el terremoto de Panamá se sintió durante tanto tiempo en Costa Rica
Para muchas personas, la duración fue uno de los aspectos más llamativos del movimiento. Leopold Linkimer, sismólogo de la Red Sismológica Nacional (RSN), explicó que la distancia con respecto al foco del sismo cambia la manera en que se percibe el paso de las ondas.
“Entre más distante estamos del epicentro, entonces las ondas sísmicas llegan con diferentes velocidades al lugar donde nos encontramos y por eso la totalidad del movimiento se siente como más extenso”, afirmó Linkimer, de acuerdo con CRHoy.
El terremoto no transmite un único impulso. Libera distintos tipos de ondas, que atraviesan el subsuelo a velocidades diferentes. Algunas llegan primero y otras lo hacen después. En las zonas alejadas del epicentro, esa separación temporal puede ser más perceptible y prolongar la sensación de sacudida.
De esta manera, una persona ubicada cerca de la ruptura puede sentir un movimiento más concentrado e intenso. En cambio, alguien situado a cientos de kilómetros recibe señales sísmicas que se suceden durante más tiempo. La duración percibida no implica que el terremoto haya sido más largo en todos los lugares, sino que las ondas alcanzaron cada región de una manera distinta.

La magnitud también tuvo peso. Un evento de 7,6 libera mucha más energía que los sismos moderados que suelen registrarse en la región. Esa energía se propagó por el terreno y permitió que la sacudida llegara a buena parte del territorio costarricense.
Qué originó el terremoto de Panamá
Una de las primeras hipótesis sitúa el terremoto en una zona de contacto entre la placa de Nazca y la microplaca de Panamá. La placa de Nazca es una gran porción de la corteza terrestre ubicada bajo el océano Pacífico, mientras que la microplaca de Panamá forma parte de un bloque más pequeño que incluye sectores del sur de Centroamérica.
Linkimer advirtió que los análisis todavía eran preliminares. “El terremoto habría ocurrido en la zona en límite entre las placas Nazca y la microplaca de Panamá”, señaló.
Ese contacto puede involucrar dos tipos de movimiento. Uno es la subducción, proceso por el cual una placa se introduce debajo de otra. El otro consiste en un desplazamiento lateral, cuando dos bloques se deslizan de forma horizontal. Ambos mecanismos pueden acumular tensión durante años y liberarla de forma repentina mediante un terremoto.

Las ondas sísmicas llegaron a Costa Rica a diferentes velocidades, lo que prolongó la sensación de sacudida.
La profundidad estimada, entre 10 y 33 kilómetros, es otro dato relevante. Un sismo superficial ocurre relativamente cerca de la superficie terrestre. Por eso, aun cuando el epicentro se encuentre en una zona rural o poco poblada, puede sentirse a gran distancia si su magnitud es elevada.
La falla de Azuero, otra de las hipótesis bajo análisis
Los especialistas no descartaron que el evento se haya producido en una falla situada dentro de la placa superior. Entre las estructuras que deberán analizarse figura la falla de Azuero, una formación geológica de gran extensión ubicada en la península panameña del mismo nombre.
Una falla es una fractura de la corteza terrestre cuyos lados pueden desplazarse entre sí. Cuando la presión acumulada supera la resistencia de las rocas, se produce una liberación de energía. Esa liberación viaja en forma de ondas y genera el temblor que perciben las personas.
Por ahora, no hay una conclusión definitiva sobre el mecanismo que originó el terremoto. La RSN indicó que se requieren más estudios de los registros sísmicos para determinar si predominó la interacción entre placas, una falla local o una combinación de ambos procesos.
La revisión posterior de los datos puede ajustar la magnitud, la profundidad y la ubicación precisa de la ruptura. Esa tarea permite reconstruir cómo se movió el terreno y evaluar mejor la secuencia de sismos que siguió al evento principal.
Las réplicas pueden continuar durante días, semanas o meses
Tras el sismo principal, la RSN ya había contabilizado cerca de 10 réplicas considerables. Linkimer alertó que podrían ocurrir más durante las próximas horas, días, semanas e incluso meses, y que algunas podrían sentirse en Costa Rica.
Las réplicas son terremotos posteriores que ocurren en la zona afectada mientras la corteza busca un nuevo equilibrio. Suelen tener una magnitud menor que la del movimiento principal, aunque pueden resultar perceptibles y, en algunos casos, generar alarma entre la población.
La posibilidad de nuevas sacudidas no permite anticipar con precisión la fecha ni la intensidad de cada réplica. Lo que sí señalan los especialistas es que una secuencia de este tipo es esperable después de un terremoto de magnitud 7,6, sobre todo en un sector donde confluyen placas y fallas activas.



