El gobernador de Neuquén mantuvo cautela tras el fallo en Nueva York que ordena ceder acciones de YPF, y ratificó el rumbo de promoción a inversores. Desde su entorno consideran que el juicio no afecta la actividad en Vaca Muerta ni las proyecciones para 2025.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, optó por mantener una postura cautelosa ante el reciente fallo de la jueza Loretta Preska, que ordena al Estado argentino ceder el 51% del paquete accionario de YPF a los fondos demandantes por la expropiación de 2012. Desde su entorno aseguran que, por el momento, no se prevé impacto sobre el desarrollo de Vaca Muerta ni sobre las grandes inversiones previstas por la petrolera nacionalizada para este año.
El mandatario neuquino coincidió esta semana con la resolución judicial mientras se encontraba en una misión institucional en Estados Unidos, donde promovió oportunidades de inversión en la formación no convencional. Desde su equipo transmitieron que el fallo no generó señales de alerta entre los actores económicos internacionales ni condicionamientos sobre el potencial productivo de la provincia.
“Es un juicio contra el Estado Nacional”, repiten en el entorno de Figueroa, al tiempo que destacan que el desarrollo energético de Neuquén está respaldado por una base más amplia que YPF, aunque la petrolera sea una de las protagonistas clave. Para este año, la compañía proyecta inversiones por unos 4.600 millones de dólares en Vaca Muerta.
En el gobierno neuquino sostienen además que el fallo será de difícil ejecución por inconsistencias legales, entre ellas la imposibilidad de disponer del 51% accionario sin aval del Congreso nacional mediante mayoría agravada. La estrategia judicial del Ejecutivo nacional apunta ahora a apelar el fallo y extender los plazos para evitar su implementación inmediata.
Las acciones prometidas que nunca llegaron
El fallo volvió a poner en escena una discusión pendiente desde 2012: la participación accionaria de las provincias productoras en YPF. La ley 26.741, que avaló la expropiación, contemplaba que el 49% del paquete de acciones se distribuiría entre las provincias miembros de la OFEPHI, en base a sus niveles de producción y reservas.
A Neuquén le correspondía el 41,8% de ese total, pero la transferencia nunca se concretó. La promesa quedó en el camino, y desde entonces la provincia participa indirectamente en el directorio de la empresa a través de un acuerdo político que permite designar representantes.
Actualmente, ese lugar lo ocupa el exgobernador Omar Gutiérrez, nombrado como director independiente a propuesta del propio Figueroa. El actual ministro de Economía provincial, Guillermo Koenig, actúa como suplente.
Una Vaca Muerta que avanza más allá del juicio
Pese al ruido político generado por el fallo, desde la gestión provincial aseguran que no hay señales de que las inversiones se vean comprometidas. Vaca Muerta continúa siendo el centro de una estrategia energética nacional con impacto global, y Neuquén mantiene su agenda activa para consolidarse como proveedor de hidrocarburos y energía para exportación.
Figueroa apuesta a que el foco siga puesto en la generación de empleo, el ingreso de divisas y la participación de la provincia en la renta petrolera. El trasfondo judicial de la expropiación, al menos por ahora, no modifica su hoja de ruta.