El gobernador anunció que enviará a la Legislatura una norma para cada desarrollo exportador de hidrocarburos en Río Negro. Busca blindar los acuerdos con las compañías y asegurar previsibilidad económica, política y jurídica.
El gobernador Alberto Weretilneck confirmó que la provincia de Río Negro avanzará con un paquete legislativo destinado a blindar los grandes proyectos de exportación de gas y petróleo vinculados a Vaca Muerta. La iniciativa prevé otorgar estabilidad jurídica por tres décadas a los convenios firmados con las empresas, entre ellas YPF y Pan American Energy.
“Vamos a ir convenio por convenio y a cada uno le daremos su propia ley que garantice seguridad jurídica por al menos 30 años”, aseguró Weretilneck en su disertación en el Club del Petróleo. El mandatario estuvo acompañado por referentes de la industria, entre ellos Horacio Marín, presidente de YPF, y Alejandro Bulgheroni, titular de Pan American Energy.
Los proyectos en marcha —el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las tres iniciativas del plan Argentina LNG— representan la apuesta exportadora más ambiciosa del sector hidrocarburífero desde la Patagonia hacia el mundo, con epicentro en las costas del Golfo San Matías.
Weretilneck subrayó que el objetivo es dar previsibilidad a largo plazo: “Lo que hoy estamos fijando como condiciones de impuestos, derechos y cánones es lo que va a perdurar. Nos comprometemos a mantenerlo en los próximos 30 años”. También advirtió sobre la necesidad de evitar la judicialización de los acuerdos: “Cuando un proyecto entra a la Justicia, no se sabe cuándo sale. La clave es el consenso social”.
En esa línea, destacó dos aspectos centrales: la generación de empleo local y la participación de pymes rionegrinas en la cadena de valor. Actualmente, el 77% de los trabajadores del oleoducto VMOS son de la provincia, y en la terminal de Punta Colorada ese porcentaje asciende al 85%.
Respecto al rol de las pequeñas y medianas empresas, el gobernador reconoció que aún falta desarrollo, pero remarcó que se trabaja en la formación de proveedores para que puedan alcanzar los estándares de calidad exigidos por la industria.
Con este esquema legal, Río Negro busca consolidar su posición estratégica en el mapa energético nacional y global, aportando certidumbre tanto para las inversiones como para las comunidades locales que se ven directamente impactadas por estos megaproyectos.


