El plan estratégico que Vista Energy presentó esta semana volvió a colocar a Vaca Muerta en el centro del debate energético y económico. Miguel Galuccio, CEO y fundador de la compañía, expuso ante inversores un programa que proyecta un aumento de producción del 58% en apenas tres años y lo llevó luego a la Casa Rosada, donde mantuvo un encuentro con el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. La reunión se produjo en un contexto donde la industria reclama condiciones más competitivas para consolidar una nueva escala operativa.
La petrolera prevé elevar su producción de 115.000 a 180.000 barriles equivalentes diarios entre 2026 y 2028 mediante un desembolso estimado en u$s4.500 millones. Este escenario, según Galuccio, solo será viable si se reducen los costos que hoy separan a Vaca Muerta de los estándares norteamericanos, un desafío que el empresario volvió a subrayar en sucesivas entrevistas. Aunque no trascendieron definiciones oficiales tras la reunión en Casa Rosada, el encuentro dejó en claro la intención del sector privado de alinear expectativas con las nuevas reglas económicas.
La brecha de costos y el desafío de escalar la producción
Galuccio advirtió que operar en Vaca Muerta continúa siendo un 35% más caro que en los principales desarrollos no convencionales de Estados Unidos. Buena parte de esa diferencia —explicó— deriva de la falta de economía de escala: el país norteamericano opera con unos 400 equipos de perforación, mientras que Argentina apenas supera los 40. Para el titular de Vista, cerrar esa brecha exige un marco regulatorio más simple, mayor eficiencia logística y un esfuerzo conjunto entre el Estado y las empresas.
El ejecutivo planteó que, si se reducen los sobrecostos, Argentina podría multiplicar por cinco la cantidad de equipos activos y posicionarse como un exportador estructural de petróleo. Ese salto permitiría consolidar divisas, crear miles de empleos y asegurar un desarrollo más profundo de toda la cadena hidrocarburífera. Los inversores internacionales que participaron del Investor Day de Vista mostraron especial interés por esta visión de largo plazo.
Apoyo a medidas oficiales y reclamo por mayor competitividad
A pesar de los desafíos estructurales, Galuccio destacó de manera explícita algunas decisiones del Gobierno nacional. En su presentación, sostuvo que la estabilización macroeconómica y la reapertura del acceso al crédito internacional constituyen “lo mejor que el país pudo hacer por Vaca Muerta”. También ponderó los cambios introducidos por la Ley Bases, que eliminó barreras para exportar y consolidó un marco más favorable para proyectos con vocación exportadora.
Sin embargo, el titular de Vista subrayó que aún queda camino por recorrer. Enfatizó que la eliminación de las retenciones al petróleo sería “la frutilla del postre” para un sector que compite globalmente y cuya rentabilidad depende de decisiones fiscales estratégicas. Para Galuccio, avanzar hacia un esquema más competitivo significaría un “ganar-ganar” tanto para las empresas como para el país.
Una agenda energética que combina inversión, escala y previsibilidad
La reunión entre Milei, Caputo y el equipo de Vista se da en un momento clave para la industria, que presiona por acelerar inversiones mientras reclama certidumbre normativa y financiera. La compañía apuesta a profundizar su rol en el shale oil, sostener un ritmo acelerado de perforación y reforzar la infraestructura de evacuación para abastecer el mercado interno y expandir las exportaciones.
Para el Gobierno, el desafío será compatibilizar metas fiscales con incentivos que permitan que proyectos intensivos en capital —como los de Vaca Muerta— operen bajo condiciones más competitivas. Para las petroleras, la señal es clara: la posibilidad de un nuevo ciclo de crecimiento depende de un entorno estable, menos costoso y con reglas previsibles. Vista Energy ya puso sus números sobre la mesa; ahora resta ver cómo se ordena la respuesta oficial.

