
El operativo, encabezado por la División Toxicomanía y Leyes Especiales Alto Valle Este, derivó en seis allanamientos simultáneos y la detención de dos hermanos señalados como los líderes de la organización. En total, siete personas quedaron imputadas.
Desde las 7:30 del jueves, los efectivos ingresaron en viviendas de los barrios San Martín, Belgrano y Pretto, con apoyo de unidades de General Roca y Allen. El procedimiento incluyó la participación del Grupo Especial COER y la Sección Canes, que detectaron la droga oculta en distintos sectores de las viviendas.
El valor total de la droga incautada —más de un kilo de cocaína y medio kilo de marihuana— supera los 35 millones de pesos, según estimaciones oficiales. También se secuestraron dinero en efectivo, balanzas digitales y teléfonos celulares.
De acuerdo con la investigación, la organización operaba bajo un esquema jerárquico. Los dos principales detenidos —una mujer de 46 años y su hermano de 31— eran los encargados de coordinar los puntos de venta, distribuir la droga y recaudar el dinero.
Los otros cinco imputados cumplían funciones secundarias en el circuito de distribución, y si bien quedaron en libertad, seguirán bajo investigación.
Los primeros indicios surgieron a partir de denuncias vecinales y vigilancia en zonas donde se observaban movimientos irregulares: autos que se detenían por pocos minutos y jóvenes que entraban y salían de ciertas viviendas a toda hora.
A partir de esas observaciones, el personal de Toxicomanía realizó seguimientos, filmaciones y registros fotográficos que permitieron establecer cómo se movía la droga y quiénes eran los responsables del fraccionamiento y la venta.
Los domicilios allanados funcionaban como verdaderos kioscos de expendio, con actividad permanente. Según los investigadores, la red abastecía distintos barrios populares de la ciudad y contaba con una logística organizada para mantener el flujo de clientes.
El Ministerio Público Fiscal continúa con las investigaciones para determinar el origen del suministro de cocaína y marihuana. No se descarta la participación de un proveedor mayorista que abastecía a la banda desde otras localidades del Alto Valle.
Las autoridades destacaron el trabajo coordinado entre las distintas divisiones policiales y remarcaron que este tipo de procedimientos “representa un golpe importante al microtráfico” en la región.
El caso se tramita en el fuero federal de General Roca, y no se descartan nuevos allanamientos y detenciones en los próximos días.