Fuerzas policiales y fiscales realizaron allanamientos simultáneos en Cipolletti y General Roca que terminaron con cuatro detenidos, un prófugo y el secuestro de armas, estupefacientes y equipos de comunicación usados para simular operativos falsos y facilitar violentas entraderas en viviendas.
La investigación, que se extendió por varios meses y combinó tareas de inteligencia con seguimientos tácticos, permitió identificar a una organización que planificaba robos domiciliarios en barrios residenciales del Alto Valle. Los pesquisas detectaron el uso de indumentaria similar a la policial y dispositivos para neutralizar alarmas y abrir portones automáticos.
Los procedimientos se ejecutaron a primera hora del miércoles y contaron con el apoyo del COER y de distintas unidades de investigación. La fiscal Verónica Villarruel coordinó las diligencias junto a la Procuración General de Río Negro; el despliegue incluyó la participación de grupos especiales y peritos que trabajaron en la recolección de pruebas técnicas en cada domicilio allanado.
Secuestros, detenidos y un prófugo: el material incautado
En los inmuebles registrados se secuestraron armas de fuego, municiones, estupefacientes, plantas de marihuana, cargadores de radios, equipos de comunicación similares a los utilizados por fuerzas de seguridad y prendas presuntamente utilizadas en los asaltos. Todo el material fue remitido a peritajes para cruzar trazas con al menos doce hechos investigados entre octubre del año pasado y noviembre de este año.
Las fuentes judiciales informaron que cuatro personas fueron detenidas y alojadas en dependencias policiales mientras avanza la imputación por delitos contra la propiedad y asociación ilícita; un quinto integrante del grupo continúa prófugo y es intensamente buscado. Los arrestados presentan antecedentes por hechos contra la propiedad, según constancias policiales consultadas.
El episodio de Pino Azul y la reacción institucional
Entre los hechos que motivaron la investigación figura el asalto en el barrio Pino Azul 1 de General Roca, donde cuatro hombres armados y vestidos como policías ingresaron a una vivienda, maniataron a una familia y sustrajeron dinero y objetos de valor. Las víctimas inicialmente creyeron que se trataba de un operativo genuino, lo que facilitó la comisión del delito y conmocionó a la comunidad local.
Tras conocerse los resultados, el gobernador Alberto Weretilneck celebró el trabajo coordinado entre fuerzas y fiscalías y destacó el compromiso institucional para “no permitir que las mafias se apoderen de las calles”. Desde el gobierno provincial subrayaron la necesidad de profundizar controles y reforzar las pesquisas que permitan dar con el resto de los involucrados y deslindar eventuales complicidades.
