Un fuerte operativo municipal y policial permitió interceptar un camión que intentaba ingresar a Cipolletti con 15 bultos repletos de pirotecnia prohibida. La intervención se activó tras una denuncia al 147 y se enmarca en la estricta ordenanza local que establece “Pirotecnia Cero” durante todo el año. El intendente Rodrigo Buteler confirmó el secuestro y advirtió que no se permitirá la comercialización ni la circulación de estos productos en la ciudad.
La carga fue detectada este martes sobre la Ruta Nacional 151, a bordo de un camión de tour de compras proveniente de Buenos Aires. Inspectores municipales, acompañados por la Policía de Río Negro, verificaron que todos los bultos tenían como destino Cipolletti y contenían material pirotécnico cuya venta y uso están totalmente prohibidos en el ejido local. El decomiso fue inmediato y se labraron las actas correspondientes, con el Municipio destacando la importancia de la denuncia vecinal que permitió activar el operativo con rapidez.
Controles intensificados y operativos ampliados para frenar la venta clandestina
Las autoridades municipales ya habían anticipado esta semana un esquema reforzado de fiscalización para garantizar el cumplimiento de la Ordenanza de Fondo 462-22, que prohíbe la comercialización, distribución, tenencia y uso de artefactos sonoros y lumínicos. Los controles se desarrollan en comercios, depósitos, domicilios particulares y vehículos de transporte, debido al crecimiento de la venta clandestina y al uso de redes sociales para ofrecer pirotecnia sin autorización. En cada caso detectado, el procedimiento incluye decomiso, secuestro y elevación del acta contravencional.
El intendente Buteler sostuvo en su cuenta de X que no se permitirá “el ingreso, la venta ni la circulación de pirotecnia”, e insistió en que estas medidas buscan proteger a vecinos, mascotas y prevenir riesgos asociados a la manipulación de productos inflamables.
Multas millonarias, clausuras y criterios sanitarios y climáticos que agravan el riesgo
El Juzgado de Faltas recordó que las multas vigentes oscilan entre 80 y 3.500 Sanciones Administrativas Municipales (SAM), cuyo valor actual es de $995. Esto implica que las penalidades por comercializar o almacenar pirotecnia pueden superar los $3,4 millones, con la posibilidad de clausura en casos de mayor gravedad. La normativa enfatiza los riesgos de quemaduras, accidentes y crisis respiratorias, además del impacto del estruendo en personas con TEA, bebés, adultos mayores y animales.
A esos factores se suma el clima regional típico de fin de año, con jornadas ventosas, calurosas y secas que aumentan la probabilidad de incendios involuntarios. Por este motivo, el Municipio mantiene un enfoque preventivo que combina fiscalización estricta, vigilancia ampliada y articulación con Policía, Fiscalía, Caminera e inspectores municipales.
Monitoreo digital, coordinación policial y controles en toda la ciudad
El secretario de Fiscalización, Diego Zuñiga, explicó que los operativos no se limitan al comercio visible y que se realiza rastreo activo en redes sociales para identificar ventas ilegales que se promocionan en perfiles personales, estados y grupos privados. También se despliegan controles en vehículos de carga y transporte, inspecciones en depósitos y recorridas preventivas en distintos barrios para detectar acopio y distribución clandestina.
La participación policial será clave en domicilios particulares, uno de los focos más complejos por su carácter cerrado y por el incremento de oferentes en temporadas anteriores. Con la incautación de este martes, Cipolletti inaugura una temporada de controles más rigurosa, apelando a la colaboración vecinal y con el compromiso de sostener operativos durante todo diciembre.
