
Un violento episodio ocurrido en febrero de este año en un asentamiento de Cipolletti conmocionó a la ciudad y tuvo este mes su desenlace judicial. Axel Herrera, imputado por arrojar nafta y prender fuego a un vecino tras un antiguo conflicto vehicular, fue condenado mediante un juicio abreviado a tres años de prisión en suspenso.
El ataque sucedió el 1 de febrero, alrededor de las 16 horas, cuando Herrera llegó hasta la casa de la víctima, identificada como PW, y lo amenazó desde la vereda: “Te voy a prender fuego”. Minutos después cumplió su palabra: le arrojó combustible por la ventana y lanzó un fósforo encendido que desató un incendio inmediato.
Las llamas alcanzaron de lleno al hombre, quien sufrió quemaduras en el tórax, el brazo izquierdo y la pierna izquierda, además de secuelas permanentes como impotencia funcional, cicatrices por injertos y pérdida de masa muscular. Vecinos corrieron a socorrerlo y lograron trasladarlo al hospital, mientras Bomberos sofocaban el incendio.
La investigación policial, en la que intervinieron efectivos del Destacamento 114 de El Manzanar, determinó que el origen del ataque estaba en un accidente de tránsito ocurrido tiempo atrás, en el cual Herrera había resultado damnificado. Ese hecho motivó la venganza desmedida.
El acusado fue detenido e inicialmente quedó bajo prisión preventiva domiciliaria, con monitoreo por tobillera electrónica. La causa avanzó hacia un juicio abreviado consensuado entre el fiscal Martín Pezzetta y el defensor Mario Nolivo, quienes acordaron la pena en suspenso.
Durante el proceso se presentaron pruebas firmes que confirmaron la autoría del hecho: la declaración de la víctima, testimonios de vecinos, peritajes de Bomberos y Criminalística, y la grabación de una cámara de seguridad que captó el ataque.
La jueza Alejandra Berenguer homologó el acuerdo y dictó la condena, destacando que la confesión del imputado y las pruebas materiales permitían confirmar el ataque como un acto de violencia intencional y planificado.
El fallo incluyó pautas de conducta estrictas: Herrera no podrá acercarse a menos de 200 metros de la víctima ni contactarla por ninguna vía, incluyendo redes sociales y terceras personas. Además deberá fijar domicilio, no cometer nuevos delitos, y abstenerse de consumir estupefacientes o alcohol en exceso en la vía pública.
La magistrada advirtió que, en caso de incumplir estas condiciones, la condena condicional se transformará en prisión efectiva. También ordenó el retiro del dispositivo electrónico que monitoreaba su ubicación, dado que la prisión preventiva quedó sin efecto.
Aunque la víctima logró sobrevivir, el recuerdo del ataque y las secuelas físicas continúan marcando su vida. La condena en suspenso dejó un sabor amargo en el vecindario, donde muchos creen que la brutalidad del hecho merecía un castigo más severo.