
A pesar de que el corte programado por la empresa Edersa finalizó según lo previsto, el edificio continuó sin energía, lo que provocó el bloqueo de las puertas de acceso y la cochera, impidiendo la salida de los habitantes.
El corte de luz había sido anunciado por la empresa para realizar trabajos de mejora en el servicio, con una duración estimada entre las 7:30 y las 11:30. Sin embargo, mientras en las propiedades vecinas el suministro se restableció con normalidad, en el San Marino VIII los problemas persistieron. Los residentes, preocupados por la situación, realizaron el reclamo correspondiente a Edersa mediante el sistema automático SARA y quedaron a la espera de una respuesta.
Desde los balcones, algunos vecinos expresaron su malestar por la falta de soluciones inmediatas. Además de la incomodidad de permanecer encerrados en sus propias viviendas, algunos manifestaron preocupación por la conservación de los alimentos refrigerados, ya que la prolongación del corte podría afectar la cadena de frío. También señalaron que la imposibilidad de salir les impidió cumplir con actividades planificadas para el día.
Intentos de solución y preocupación entre los vecinos
En el hall del edificio, varios residentes se reunieron para evaluar posibles alternativas. Desde el exterior, familiares y conocidos intentaban colaborar para resolver la situación. Incluso un vecino de enfrente se ofreció a revisar las conexiones eléctricas, pero no pudo acceder al área de los tableros eléctricos del edificio, lo que complicó aún más el panorama.
Uno de los damnificados mencionó que, si el problema persistía, intentarían forzar la apertura de la puerta utilizando herramientas. La medida no era la ideal, pero algunos consideraban que no quedaban muchas más opciones si la empresa de electricidad no ofrecía una solución en el corto plazo.
Según trascendió, el origen del problema estaría en el sistema de baterías de emergencia del edificio. Estas baterías, que deberían activarse ante cortes de luz para permitir el funcionamiento de ciertos mecanismos, aparentemente se encontraban sin carga. Esto afectó el sistema de apertura de puertas magnéticas, que quedó bloqueado, dejando atrapados a los residentes en el interior del complejo habitacional.
La situación generó una gran preocupación entre los vecinos, ya que desconocían cuánto tiempo más podrían permanecer en esa condición. Mientras tanto, esperaban una respuesta de Edersa o, en su defecto, la llegada de algún especialista que pudiera resolver el inconveniente sin la necesidad de forzar las puertas.
Finalmente, ante la incertidumbre y el descontento generalizado, los residentes insistieron en la necesidad de que se realicen controles periódicos en los sistemas de emergencia del edificio para evitar que situaciones como esta vuelvan a ocurrir. Hasta el cierre de esta edición, la empresa eléctrica no había brindado un comunicado oficial sobre el incidente.
Con información de agencias.