
Vaca Muerta volvió a exhibir durante mayo un elevado ritmo de actividad y consolidó el desempeño que viene mostrando desde comienzos de año. Según el informe elaborado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, la formación alcanzó 2.484 etapas de fractura durante el mes, ubicándose entre los registros más altos de 2026.
Con este resultado, el principal desarrollo no convencional del país acumuló 12.198 punciones entre enero y mayo, una cifra que ratifica la intensidad de las operaciones en la Cuenca Neuquina y sostiene las perspectivas de crecimiento para el resto del año.
El nivel de actividad observado en mayo quedó apenas por debajo del récord anual registrado en marzo, cuando se contabilizaron 2.616 fracturas. La secuencia mensual refleja una dinámica sostenida: enero cerró con 2.392 etapas, febrero con 2.371, marzo con 2.616, abril con 2.335 y mayo con 2.484.
El petróleo continúa siendo el principal motor de la expansión. De las fracturas realizadas durante mayo, 2.390 estuvieron vinculadas a desarrollos de shale oil, lo que representó más del 96% de la actividad total. En contraste, las operaciones asociadas al gas alcanzaron apenas 94 etapas, concentradas principalmente en el área Fortín de Piedra, operada por Tecpetrol.
El informe también muestra la dimensión alcanzada por Vaca Muerta en la última década. Desde el inicio del desarrollo masivo de la formación se acumularon 110.619 etapas de fractura, consolidando a Neuquén como el principal polo energético del país y uno de los reservorios no convencionales más importantes del mundo.
Durante mayo, YPF volvió a posicionarse como la principal operadora de la formación al completar 1.242 etapas de fractura, equivalentes al 50% de toda la actividad registrada en Vaca Muerta.
Detrás se ubicaron Vista Energy, con 405 operaciones, y Chevron, con 188 fracturas. Más atrás aparecieron Pan American Energy, Pluspetrol, Shell, Tecpetrol y Phoenix Global Resources.
En términos históricos, YPF mantiene un liderazgo contundente. La compañía acumula más de 53.900 etapas de fractura desde el inicio del desarrollo shale, cerca de la mitad de todas las operaciones realizadas en la formación neuquina.
Entre los bloques más activos del mes sobresalió nuevamente Loma Campana, operado por YPF, con 689 etapas de fractura. Le siguieron La Amarga Chica, desarrollada por YPF y Vista, con 323 operaciones, y Bajada del Palo Oeste, el principal activo de Vista, con 260.
También mostraron una intensa actividad áreas estratégicas como El Trapial, Cruz de Lorena y Fortín de Piedra, que continúan ampliando la producción de hidrocarburos no convencionales.
Los números acumulados hasta mayo permiten proyectar otro año de alta actividad para Vaca Muerta. De mantenerse el ritmo actual, la formación podría superar ampliamente los niveles alcanzados en años anteriores y continuar fortaleciendo su aporte a la producción nacional de petróleo y gas.
El desempeño ratifica el protagonismo de Neuquén en la matriz energética argentina y confirma que las inversiones en los principales bloques de la Cuenca Neuquina continúan sosteniendo uno de los procesos de desarrollo productivo más importantes del país.