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El endeudamiento informal crece entre los sectores más vulnerables
Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el 22,5% de los hogares de menores recursos —que incluye a los primeros cuatro deciles de ingreso y a los que no tienen ingresos monetarios— recurrió a préstamos personales de su entorno cercano entre enero y junio.
En los hogares de ingresos medios ese porcentaje descendió al 13,3%, mientras que entre los más pudientes se redujo al 8,3%. En paralelo, el endeudamiento con bancos y financieras alcanzó al 13,9% de los hogares pobres, al 15% de los sectores medios y al 13,3% de los altos.
En términos generales, el informe muestra que uno de cada seis argentinos (16,1%) pidió asistencia al sistema financiero, mientras que el 14,2% dependió de la ayuda económica de familiares o amigos para cubrir sus gastos cotidianos.
Más familias desarman ahorros o venden bienes para llegar a fin de mes
El INDEC también advirtió que el 40,8% de los hogares utilizó ahorros o vendió pertenencias durante el primer semestre para afrontar consumos básicos. La mayoría de estos casos corresponde a los sectores de ingresos medios y bajos, que vieron deteriorado su poder adquisitivo ante la suba sostenida de precios.
El uso de créditos formales, en tanto, muestra una tendencia cíclica: tras alcanzar su pico en 2019, se redujo durante la pandemia y se estancó entre 2020 y 2023, pero comenzó a repuntar desde 2024, alcanzando nuevamente los niveles previos a la crisis.
Más asistencia social, pero insuficiente para revertir la precariedad
El informe agrega que los hogares que recibieron transferencias en especie del Estado, ONG o iglesias —como alimentos o ropa— pasaron del 2,2% en 2016 al 6,3% en 2025, llegando al 13% entre los sectores de ingresos bajos.
El aumento de la ayuda social refleja la persistente fragilidad económica de buena parte de la población, que combina bajos ingresos, inflación y endeudamiento creciente.
Los resultados del estudio muestran un panorama de desigualdad estructural: mientras las clases altas mantienen acceso al crédito formal, los sectores populares dependen cada vez más de redes informales de contención económica para sostener la vida cotidiana.