
El 74,6% de los jóvenes argentinos de entre 19 y 24 años logró finalizar la escuela secundaria, un indicador que muestra una mejora de 12,7 puntos porcentuales en la última década. Sin embargo, el avance convive con una marcada desigualdad según el nivel socioeconómico y mantiene a la Argentina por debajo de otros países de la región.
Los datos surgen de un informe elaborado por Sandra Ziegler, de Flacso, junto con Martín Nistal y Lucía Vallejo, de Argentinos por la Educación, que analizó la evolución de la terminalidad educativa en nueve países de América Latina.
Según el estudio, Argentina se ubica en el quinto lugar regional, detrás de Perú (92%), Chile (91,5%), Ecuador (79,7%) y Colombia (78,3%). Por detrás aparecen Brasil, Paraguay, México y Uruguay.
El principal factor que condiciona la finalización de los estudios continúa siendo la situación económica de las familias. Mientras el 92% de los jóvenes de mayores ingresos completa la secundaria, entre quienes pertenecen a los sectores de menores ingresos la proporción baja al 60%.
Los especialistas remarcaron que el desafío educativo no está únicamente vinculado al acceso al sistema, sino también a garantizar que los estudiantes puedan completar cada nivel con los aprendizajes esperados.
Desde el Ministerio de Educación de Neuquén señalaron que los resultados deben interpretarse considerando las características de la fuente utilizada para elaborar el informe.
Pablo Morini, integrante de la Dirección de Estadística del organismo provincial, explicó que los datos para Argentina surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que releva principalmente áreas urbanas. En el caso neuquino, la referencia corresponde al aglomerado Neuquén-Plottier, por lo que no representa la totalidad del territorio provincial.
También planteó que la encuesta tiene carácter declarativo, por lo que puede existir diferencia entre quienes consideran finalizado el secundario por haber completado el cursado y quienes efectivamente obtuvieron el título.
Morini destacó el desarrollo del Sistema Integral de Unidades Educativas (Siuned), una herramienta que concentra información nominal de las trayectorias escolares en la provincia.
Según explicó, los primeros análisis realizados a partir de cohortes educativas muestran una mejora en la retención de estudiantes y una disminución del abandono escolar, aunque aclaró que todavía no es posible establecer conclusiones definitivas sobre el impacto de los cambios implementados en el nivel secundario.
Entre las herramientas que se encuentran en desarrollo mencionó un Sistema de Alerta Temprana, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que permitirá identificar estudiantes con riesgo de interrupción de sus trayectorias y generar estrategias de acompañamiento.
Además, señaló que continúan programas como FinEs y dispositivos implementados por las escuelas para que estudiantes que adeudan materias puedan completar sus estudios.
En Río Negro, las autoridades educativas señalaron que el acompañamiento de las trayectorias escolares es uno de los principales objetivos de trabajo.
Marcela Strahl, directora general de Educación de la provincia, indicó que las políticas están enfocadas en tres momentos: ingreso, permanencia y terminalidad.
Explicó que las dificultades para finalizar la secundaria no dependen únicamente del funcionamiento institucional, sino también de factores sociales y económicos que atraviesan a los estudiantes y sus familias.
Entre los principales desafíos mencionó la asistencia irregular, los períodos de desvinculación y la necesidad de fortalecer los mecanismos de revinculación escolar.
“Hay una diversidad entre los jóvenes que lleva a la necesidad de readecuar las trayectorias”, señaló, y destacó la importancia de generar estrategias que permitan sostener la continuidad educativa.
El informe nacional vuelve a poner en agenda uno de los principales desafíos del sistema educativo: aumentar la cantidad de jóvenes que terminan la secundaria y, al mismo tiempo, reducir las diferencias que todavía existen según el origen económico y social.