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Los trabajadores de la Planta Industrial de Agua Pesada mantienen este 12 de marzo el acampe frente a la Casa de Gobierno de Neuquén, en el marco de un paro por tiempo indeterminado que ya supera la semana y que busca respuestas sobre el futuro laboral del personal.
La protesta es impulsada por la junta interna de ATE, cuyos delegados ratificaron que permanecerán en el lugar hasta obtener garantías concretas sobre la continuidad de los puestos de trabajo, luego del reciente vencimiento de la concesión para operar la planta ubicada en Arroyito.
Entre los reclamos centrales se encuentra el pago de salarios adeudados y una definición política entre el Gobierno nacional y el provincial respecto de la reactivación de la producción de agua pesada, insumo estratégico para el sector nuclear.
Los trabajadores denuncian que el conflicto se agravó tras el vencimiento del contrato de operación de la planta, lo que dejó a la instalación sin un marco administrativo claro para su funcionamiento inmediato.
Actualmente, la dotación laboral ronda los 124 trabajadores, muy lejos de los cerca de 500 empleados que llegó a tener la planta en su etapa de mayor actividad.
La PIAP es considerada una instalación clave para la industria nuclear argentina, ya que produce agua pesada, un insumo fundamental para el funcionamiento de centrales nucleares.
En los últimos años se firmaron convenios y se analizaron proyectos para reactivar la producción junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa canadiense Candu Energy, vinculada al desarrollo de tecnología CANDU. Sin embargo, los trabajadores sostienen que los fondos necesarios para mantenimiento y puesta en marcha no llegaron de manera efectiva desde el Estado nacional.
En paralelo, la provincia de Neuquén reclama a Nación el envío de recursos para cancelar deudas que la CNEA mantiene con ENSI, la firma encargada de la conservación de la planta.
La protesta de los trabajadores de la PIAP se desarrolla en un contexto de creciente conflictividad gremial en la provincia, donde también se registran medidas de fuerza de los empleados judiciales nucleados en SEJUN.
Además del acampe frente a Casa de Gobierno, los trabajadores realizaron en los últimos días panfleteadas y manifestaciones sobre la Ruta Nacional 22, con el objetivo de visibilizar la situación y reclamar una definición política que permita sostener la actividad de la planta y preservar las fuentes laborales.