
La disputa interna en el Partido Justicialista de Neuquén sumó un nuevo capítulo tras el Congreso Provincial realizado días atrás, donde el sector referenciado en Oscar Parrilli logró mantener el control de la conducción partidaria.
Entre las voces críticas al resultado se expresó el intendente de Vista Alegre, Carlos Asaad, quien cuestionó el desarrollo del proceso interno y sostuvo que el partido necesita avanzar hacia una renovación de dirigentes y prácticas políticas para recuperar protagonismo en la provincia.
El jefe comunal manifestó su disconformidad con la conformación de las nuevas autoridades partidarias y consideró que el resultado dejó sin representación a sectores que impulsaban cambios dentro de la estructura del justicialismo neuquino.
Asaad defendió el espacio identificado como “peronismo territorial”, una corriente integrada por dirigentes e intendentes que, según explicó, viene trabajando desde hace varios años en distintas localidades de la provincia con el objetivo de ampliar la base de representación del partido.
En ese marco, planteó la necesidad de promover un recambio generacional y abrir una discusión sobre el perfil político que debe asumir el justicialismo frente a los nuevos desafíos electorales.
El dirigente sostuvo que la sociedad demanda propuestas concretas y una mayor cercanía con los problemas cotidianos, y consideró que el partido debe adaptarse a esas transformaciones si pretende recuperar competitividad electoral.
Durante sus declaraciones, Asaad también dirigió cuestionamientos hacia dirigentes que han ocupado posiciones de liderazgo dentro del PJ provincial durante los últimos años.
En particular, responsabilizó a sectores encabezados por Oscar Parrilli y Darío Martínez por la pérdida de influencia política que, según su análisis, sufrió el peronismo neuquino en las últimas elecciones y en la representación territorial alcanzada en la provincia.
El intendente recordó que el justicialismo llegó a tener una presencia más amplia en municipios y comisiones de fomento, situación que contrasta con la realidad actual del espacio político.
Las declaraciones reflejan las diferencias que persisten dentro del partido respecto de la estrategia política, la conducción y el rumbo que debería adoptar el peronismo de cara a los próximos procesos electorales.
Más allá de las críticas internas, Asaad consideró que el justicialismo aún tiene posibilidades de construir una propuesta competitiva tanto en Neuquén como a nivel nacional.
En ese contexto, destacó la figura del gobernador bonaerense Axel Kicillof como uno de los dirigentes con potencial para liderar una futura etapa dentro del peronismo.
No obstante, remarcó que el principal desafío del espacio pasa por definir una propuesta política capaz de recuperar la confianza de los afiliados y de los votantes, en un escenario marcado por la fragmentación interna y la necesidad de reconstruir consensos.
El Congreso Provincial dejó al descubierto que las diferencias dentro del PJ neuquino continúan abiertas y que el debate sobre la renovación partidaria seguirá ocupando un lugar central en la agenda del justicialismo durante los próximos meses.