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En el contexto del 65° aniversario del Movimiento Popular Neuquino (MPN), el exgobernador Jorge Sapag dejó definiciones políticas de fuerte impacto interno al poner en duda la capacidad del partido para competir por la gobernación en las elecciones de 2027.
En declaraciones radiales, Sapag sostuvo que, si bien el MPN podría conservar competitividad en municipios, concejos deliberantes y bancas legislativas, no se encuentra en condiciones de disputar el Ejecutivo provincial.
“A mi modo de ver, el Movimiento Popular Neuquino no tiene hoy fuerzas para ir a competir una elección provincial de gobernador”, expresó el exmandatario.
Sapag confirmó además que la renovación de autoridades del partido se concretaría en agosto, una vez que la Junta de Gobierno defina el cronograma electoral interno, en un contexto en el que los mandatos actuales vencen en septiembre.
Según indicó, esa instancia será clave para definir la estrategia política del espacio de cara al próximo ciclo electoral, en medio de tensiones sobre el rol que debe asumir el histórico partido provincial.
El exgobernador planteó reparos sobre la conveniencia de una eventual competencia directa con el actual mandatario neuquino, Rolando Figueroa, al considerar que podría afectar la gobernabilidad en un momento estratégico para la provincia.
En ese sentido, advirtió sobre la importancia de sostener la estabilidad institucional en un contexto atravesado por el desarrollo de Vaca Muerta y el posicionamiento de Neuquén como actor central en la matriz energética nacional.
“No sabemos si es conveniente disputarle la gobernabilidad a Rolando Figueroa cuando tenemos un camino de viabilidad importante en la administración de los recursos provinciales”, señaló.
Sapag recordó además uno de los principios históricos del partido, al remarcar la necesidad de priorizar el interés provincial por sobre las disputas partidarias internas.
“Primero la provincia, después el partido y por último los dirigentes”, afirmó, en línea con la doctrina fundacional del MPN.
El exmandatario sostuvo que el escenario actual exige evitar la fragmentación política y concentrarse en la defensa de los intereses de Neuquén frente al contexto nacional.
Finalmente, Sapag advirtió que el proceso de reorganización interna del MPN enfrenta limitaciones de tiempo y liderazgo para reconstruir una estructura competitiva en el corto plazo.
“Es muy difícil que el partido pueda reconstruirse y reconstruir liderazgos para esta competencia del año que viene”, concluyó.