
El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, aseguró que el desarrollo de Vaca Muerta continúa siendo el principal motor económico de la provincia y una de las principales fuentes de divisas para la Argentina, aunque advirtió que sus beneficios todavía no alcanzan de manera uniforme a toda la sociedad.
Durante una entrevista radial, el histórico dirigente del Movimiento Popular Neuquino sostuvo que existe una expectativa sobredimensionada sobre la capacidad de la industria para generar empleo masivo y remarcó que la actividad requiere cada vez más tecnología, inversión y mano de obra especializada.
“El derrame se da en los sectores más cercanos a la producción y aunque muchas veces no lo veamos, Neuquén y Argentina se mueven gracias a Vaca Muerta”, afirmó.
Sapag consideró que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera no implica automáticamente una expansión laboral equivalente y señaló que los puestos de trabajo que demanda el sector requieren capacitación específica y experiencia técnica.
En ese sentido, sostuvo que resulta necesario adecuar las expectativas respecto del impacto que tendrá el desarrollo de Vaca Muerta sobre el mercado laboral.
“No todo el país podrá trabajar en esta industria”, planteó, al remarcar que la explotación no convencional demanda perfiles profesionales y técnicos altamente calificados.
Según explicó, el verdadero desafío pasa por generar condiciones para que el crecimiento energético impulse otras actividades económicas y amplíe las oportunidades laborales en sectores vinculados indirectamente a la producción.
El exmandatario señaló que la consolidación de Vaca Muerta exige una planificación de largo plazo que combine inversiones productivas con infraestructura y formación de recursos humanos.
A su entender, el crecimiento sostenido de la industria requiere ampliar la oferta educativa y técnica para responder a las necesidades de las empresas que operan en la cuenca neuquina.
También destacó la importancia de desarrollar obras estratégicas que permitan acompañar el incremento de la producción y mejorar la competitividad de la región.
Durante sus declaraciones, Sapag también se refirió al papel de YPF en el desarrollo de Vaca Muerta y consideró que la petrolera continúa siendo un actor clave para el crecimiento de la actividad.
En ese marco, observó un cambio en la valoración que el Gobierno nacional realiza sobre la compañía respecto de los planteos formulados durante la campaña electoral.
Según indicó, la importancia de YPF en la producción de hidrocarburos, la atracción de inversiones y la generación de exportaciones terminó consolidando su lugar dentro de la estrategia energética nacional.
Para Sapag, el potencial de Vaca Muerta continúa siendo enorme, pero advirtió que los beneficios del desarrollo energético no se distribuirán de manera automática ni inmediata en toda la economía.
Por eso insistió en la necesidad de impulsar políticas de capacitación, infraestructura y diversificación productiva que permitan ampliar el impacto positivo de la actividad más allá de los yacimientos.
El exgobernador consideró que el crecimiento de la formación neuquina seguirá siendo determinante para la provincia y para el país, aunque sostuvo que el desafío de los próximos años será lograr que esa expansión se traduzca en mayores oportunidades para un universo más amplio de trabajadores y sectores económicos.