
El Refugio Nocturno de Neuquén, denominado “Un Lugar Para Dormir”, se transformó en un modelo de asistencia integral frente a las bajas temperaturas. La Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo difundió estadísticas de su funcionamiento a pocos días del cierre del espacio.
Desde su apertura el 26 de junio, el refugio asistió a más de 500 personas en situación de calle, ofreciendo no solo alojamiento, sino también acompañamiento integral, asistencia sanitaria, alimentación y un espacio de contención.
Entre los datos más relevantes se destacan:
502 personas asistidas en poco más de un mes.
Promedio de 94 personas por noche, con un pico récord de 132 el 25 de julio.
Ingresos diarios: entre 3 y 5 personas nuevas.
Perfil de los asistentes: 89% varones y 11% mujeres; 75% de Neuquén y 25% de otras provincias o países; 63% tiene entre 18 y 39 años.
El refugio se consolidó como una herramienta esencial para mitigar los efectos del invierno en quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad extrema, ofreciendo protección frente al frío y promoviendo la asistencia integral como política social.