La llegada de un equipo del COER reconfiguró el esquema de patrullaje en Fernández Oro, donde los reclamos vecinales por robos y entraderas habían escalado en los últimos meses. La medida busca aumentar la presencia preventiva y responder con mayor rapidez ante emergencias.
El refuerzo policial se activó el lunes, cuando integrantes del Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescates comenzaron a trabajar junto a la Comisaría 26. El despliegue incluye rondines estratégicos, controles nocturnos y vigilancia en sectores críticos de la ciudad. La decisión surgió tras la preocupación creciente de los vecinos por delitos ocurridos en los barrios de la zona este.
Las autoridades policiales explicaron que la intervención del COER apunta a frenar la sucesión de robos y recuperar la confianza de la comunidad. Además, remarcaron que la presencia del cuerpo especial se integra al trabajo cotidiano de la Unidad 26 e incrementa la visibilidad de las fuerzas en las calles.
Reclamos vecinales y tensiones acumuladas en los barrios periféricos
En agosto, vecinos de los barrios Las Acacias, Villa Clementina y Don Higinio organizaron una manifestación pública para exigir mayor seguridad y más controles. Bajo la lluvia y con calles casi intransitables, denunciaron robos reiterados en viviendas y vehículos, asegurando que las bandas delictivas se desplazan con total impunidad por las zonas de nuevas urbanizaciones.
Durante aquella protesta, el representante municipal en el Consejo Local de Seguridad Ciudadana, Marcelo Cifuentes, participó del encuentro y recibió fuertes críticas. El funcionario reconoció que si bien hubo avances en materia de prevención, “claramente no están alcanzando”, y remarcó que la seguridad no depende solo de más patrulleros o cámaras, sino de un trabajo conjunto con la ciudadanía.
Los vecinos insistieron en que la falta de presencia policial visible, especialmente en horarios nocturnos, favorece el incremento de delitos. Los reclamos incluyeron pedidos de iluminación, patrullajes constantes y una coordinación más efectiva entre el municipio y la policía provincial.
Una violenta entradera reavivó los pedidos de refuerzo urgente
El hecho que aceleró la llegada del COER ocurrió la semana pasada, cuando una banda ingresó a una vivienda del barrio Terra de Oro, sorprendiendo al dueño al ingresar a su casa. Lo redujeron a golpes, lo maniataron, lo amordazaron y lo encerraron en un baño. Luego escaparon con un auto Chevrolet Cruze y una moto CF Moto 400 cc.
La rápida denuncia permitió iniciar la investigación de inmediato. Las cámaras del sistema 911 fueron claves al captar el paso de los vehículos robados por el sector de chacras, sobre Maestro Espinosa. Horas después, un nuevo registro mostró a los asaltantes cruzando los puentes carreteros en dirección a Neuquén, lo que derivó en un operativo conjunto entre la policía rionegrina y neuquina.
El episodio profundizó la preocupación social y reforzó la demanda comunitaria de medidas inmediatas. Para muchos vecinos, la entradera confirmó que los hechos de inseguridad no eran aislados sino parte de un patrón que exigía respuestas más contundentes.
Mayor vigilancia y expectativas sobre el nuevo esquema operativo
Con la llegada del COER, el municipio y la policía apuestan a fortalecer la capacidad operativa y recuperar la sensación de seguridad en los barrios. Los operativos incluirán recorridos en zonas rurales, presencia en arterias de circulación rápida y monitoreo de puntos donde ya se detectaron movimientos sospechosos en investigaciones previas.
Las autoridades aseguraron que el despliegue será sostenido y que los resultados se evaluarán de manera periódica. Para los vecinos, la expectativa es clara: frenar la escalada delictiva y lograr una respuesta inmediata ante situaciones de riesgo. La comunidad espera que el refuerzo policial marque un punto de inflexión tras meses de tensión.

