El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal

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La recaudación tributaria de agosto dejó señales de debilidad en los impuestos más vinculados con el consumo y las transacciones, en momentos en que distintas estimaciones privadas muestran una actividad económica sin una tendencia sostenida de recuperación.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó ingresos por $20,5 billones, un 33,5% más que en agosto de 2025. Sin embargo, esa variación nominal se ubicó en torno a la inflación interanual estimada para el período.
El dato más observado estuvo en el IVA y el impuesto a los Créditos y Débitos, que crecieron nominalmente 29,6% y 21,5%, respectivamente.
Según cálculos privados, ambos registraron caídas en términos reales.
La consultora Invecq estimó que el IVA DGI cayó 3% interanual real durante agosto y acumuló una baja del 1,6% entre enero y agosto.
El impuesto a los Créditos y Débitos mostró una contracción todavía mayor, del 9,1% real interanual, mientras que en los primeros ocho meses acumuló una disminución del 3,7%.
También las contribuciones patronales tuvieron una variación negativa del 1,5% real frente al mismo mes del año anterior.
Estos impuestos suelen utilizarse como indicadores indirectos del movimiento económico porque están relacionados con ventas, consumo, operaciones financieras formales y empleo.
Sin embargo, no permiten determinar por sí solos si la actividad subió o cayó.
El comportamiento del impuesto al cheque estuvo atravesado además por factores que no responden directamente a la actividad.
ARCA indicó que agosto tuvo un día hábil menos de recaudación que el mismo mes de 2025 y que también incidieron las nuevas exenciones introducidas mediante el Decreto 475/2026.
En el IVA, el organismo señaló cambios en la utilización de saldos a favor y compensaciones tributarias, elementos que también modificaron la comparación interanual.
Por ese motivo, los datos deben leerse con cautela antes de atribuir toda la pérdida real exclusivamente a una caída del consumo o de la producción.
Pese a esas salvedades, distintas consultoras interpretaron los números como otra señal de una economía que continúa con dificultades para consolidar una recuperación.
Según IARAF, la recaudación acumulada del año habría caído 3,8% en términos reales, equivalente a unos $6,5 billones respecto del nivel comparable.
LCG también destacó la debilidad de los tributos asociados al consumo y señaló que la caída real del impuesto al cheque se suma al retroceso de julio.
Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, consideró que los números sugieren una actividad prácticamente estancada, aunque advirtió que una mayor informalidad también puede reducir la recaudación sin que desaparezcan necesariamente todas las operaciones económicas.
La evolución de los ingresos coincidió con una nueva reducción del gasto público.
Según Analytica, el gasto primario devengado cayó 10,3% interanual real en agosto, la mayor contracción desde noviembre de 2025.
El comportamiento de IVA y del impuesto al cheque se suma así a otros indicadores que muestran una recuperación irregular: después de que la actividad avanzara 0,8% en junio, estimaciones privadas anticiparon una nueva baja durante julio.
Los datos oficiales de los próximos meses permitirán establecer si agosto representó otro retroceso o si las cifras tributarias estuvieron condicionadas principalmente por cuestiones administrativas y cambios en la forma en que se realizan las operaciones.