El Parque Nacional Lanín confirmó la reapertura del área Queñi, uno de los rincones naturales más buscados del sur neuquino, ubicado a unos 60 kilómetros de San Martín de los Andes y muy cerca del límite con Chile. El sector quedó oficialmente habilitado para la temporada de verano 2025-2026, pero con una serie de nuevas normas de uso y restricciones destinadas a preservar el entorno y ordenar la afluencia turística.
El sitio, conocido por sus aguas termales naturales, paisajes de montaña y lagos de deshielo, contará con un área de acampe delimitada y mejoras en infraestructura. El objetivo, según informó el Parque, es garantizar “una experiencia más segura, sustentable y respetuosa con el ambiente”.
Normas más estrictas para acampar y circular
El área de acampe de Queñi fue rediseñada y marcada para esta nueva temporada: dispone de 28 parcelas habilitadas, cada una equipada con fogón y mesa para un máximo de seis personas. Sin embargo, ya no se podrá acampar en la costa ni en la línea de ribera, una práctica que en años anteriores había generado impactos ambientales en la zona.
Además, el acceso con vehículos o rodados a los sectores de acampe queda totalmente prohibido. Desde ahora, el trayecto hacia las termas y las parcelas solo se podrá realizar a pie, a través de la senda peatonal que conduce al sector de aguas calientes.
Cuidado ambiental y restricciones
Las nuevas medidas incluyen también la prohibición total de mascotas y drones, así como la obligación de llevarse todos los residuos generados durante la estadía. Solo se permitirá encender fuego en los fogones habilitados dentro de las parcelas, y será obligatorio registrarse previamente en la Seccional de Guardaparque antes de ingresar al área.
El Parque Nacional Lanín recordó a los visitantes la necesidad de circular con extrema precaución por la Ruta 48 y caminos aledaños, ya que el tránsito intenso de los últimos meses provocó deterioro y presencia de pozos en algunos tramos.
Conservación y turismo responsable
Las autoridades remarcaron que las nuevas reglas buscan conciliar el turismo con la conservación ambiental, en un entorno de gran valor ecológico y cultural. Queñi es considerado uno de los paraísos termales más escondidos de la Patagonia, visitado cada año por cientos de turistas y mochileros que disfrutan de sus aguas cálidas entre montañas, bosques de coihues y vistas panorámicas del Lanín.
Con esta reapertura, el Parque Nacional Lanín invita a redescubrir el encanto de Queñi bajo una consigna clara: disfrutar la naturaleza sin dejar huella.


