
A pocas semanas del cierre de la fase de grupos del Mundial 2026, la selección argentina ya observa con atención a uno de los rivales más enigmáticos de su zona. Jordania, que enfrentará a la Albiceleste el próximo 27 de junio, ofreció una muestra de su funcionamiento en el amistoso disputado frente a Colombia, donde cayó por 2 a 0 pero dejó algunas conclusiones interesantes.
El conjunto asiático aparece como el adversario menos conocido del grupo para los aficionados argentinos. Sin embargo, el encuentro ante los dirigidos por Néstor Lorenzo permitió identificar algunas de las características que definen al equipo jordanio.
La principal fortaleza parece estar en su organización defensiva. Jordania suele utilizar una línea de cinco defensores, acompañada por dos mediocampistas centrales y tres jugadores de ataque. En determinados momentos del partido ese esquema se transforma en un 4-3-3, dependiendo de la posición que adopte uno de sus zagueros centrales.
Más allá del sistema táctico, el rasgo distintivo es la cautela. El equipo prioriza el orden, cede la posesión y apuesta a recuperar la pelota para lanzar ataques rápidos y verticales. La transición ofensiva es uno de sus principales recursos para intentar sorprender a rivales de mayor jerarquía.
A pesar de esa propuesta conservadora, Jordania estuvo cerca de abrir el marcador ante Colombia apenas comenzado el partido. Un remate de larga distancia de Mohannad Abu Taha exigió al arquero colombiano y mostró que el equipo también puede generar peligro cuando encuentra espacios.
Sin embargo, las diferencias técnicas terminaron inclinando el desarrollo del encuentro. Colombia controló la posesión, manejó los tiempos del partido y aprovechó las dificultades defensivas de Jordania para imponerse con dos goles de Jhon Arias.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la intensidad con la que el seleccionado asiático disputó cada pelota pese a tratarse de un amistoso. El equipo mostró agresividad en la marca, presión constante y un alto compromiso físico, características que podrían convertirse en una dificultad para cualquier rival durante la Copa del Mundo.
Las mayores limitaciones aparecen en la generación de juego. Jordania exhibe escasa creatividad en los metros finales y depende en gran medida de acciones aisladas o errores rivales para acercarse al arco contrario. Además, cuando enfrenta equipos que circulan bien la pelota, suele sufrir en la mitad de la cancha y en las espaldas de sus defensores.
Para Argentina, que parte como favorita en el cruce, el desafío pasará por encontrar espacios frente a un rival que probablemente adopte una postura defensiva y espere oportunidades para contraatacar.
El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni seguirá analizando los movimientos del conjunto asiático, aunque el amistoso ante Colombia dejó una primera certeza: Jordania no cuenta con grandes individualidades, pero sí con una estructura táctica definida y una fuerte disciplina colectiva que intentará potenciar durante el Mundial.
En principio, el seleccionado de Medio Oriente aparece como el rival más accesible del grupo. Sin embargo, en una Copa del Mundo, donde los márgenes suelen ser mínimos, Argentina sabe que no puede permitirse subestimar a ningún adversario.
(Foto: EFE/ Omar Alonso)