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Paris Saint-Germain volvió a exhibir carácter en una final cargada de tensión y emociones. Cuando Olympique de Marsella se encaminaba al título, el conjunto parisino encontró un empate agónico en tiempo de descuento y terminó consagrándose campeón de la Supercopa de Francia tras imponerse 4-1 en la tanda de penales, luego del 2-2 en los 90 minutos, en el Estadio Internacional Jaber Al-Ahmad de Kuwait.
El equipo dirigido por Luis Enrique asumió el protagonismo desde el inicio con presión alta, circulación rápida y dominio territorial. Esa superioridad se tradujo rápidamente en el marcador: a los 13 minutos, una salida fallida de la defensa marsellesa fue capitalizada por Vitinha, que asistió a Ousmane Dembélé. El delantero, elegido Balón de Oro en 2025, definió con precisión para el 1-0.
Marsella, que había llegado a la final como subcampeón de la última Ligue 1, logró sostenerse en partido a partir del orden defensivo y la respuesta de su arquero Gerónimo Rulli. En el complemento, el trámite se emparejó y el conjunto de Roberto De Zerbi comenzó a ganar metros y a inquietar con mayor frecuencia.
La igualdad llegó tras una acción polémica: Mason Greenwood fue derribado por Lucas Chevalier y el árbitro sancionó penal. El propio delantero inglés ejecutó con potencia para establecer el 1-1 y reabrir el encuentro. El golpe anímico impulsó al Marsella, que pasó a dominar varios pasajes y encontró la remontada a tres minutos del final, cuando un centro rasante terminó en un desafortunado desvío de Willian Pacho en su propio arco.
Con el título aparentemente sentenciado, PSG se lanzó a la última ofensiva. En el cuarto minuto de adición, una jugada que nació desde su propio campo concluyó con un cabezazo de Dembélé y una definición certera de Gonçalo Ramos para el 2-2 que forzó la definición por penales.
Desde los doce pasos, el conjunto parisino mostró mayor temple. Chevalier contuvo dos remates y Rulli no logró detener ninguno, lo que permitió al PSG imponerse con claridad por 4-1 y alzar una nueva copa.
El título ratifica el ciclo exitoso de Luis Enrique al frente del club: tras una temporada histórica en la que conquistó todos los frentes, incluida la primera Champions League del PSG, el equipo volvió a comenzar el nuevo año con un trofeo y reafirmó su hegemonía en el fútbol francés.
Para el Marsella quedó la frustración de haber tenido la Supercopa al alcance de la mano. Para el PSG, en cambio, fue otra noche de carácter y eficacia en los momentos decisivos, una marca registrada del proyecto que sigue sumando conquistas.