El PRO y la UCR aceleran negociaciones para conformar un interbloque junto al MID y transformarse en la tercera fuerza de la Cámara de Diputados. La movida apunta a recuperar volumen político tras la fragmentación de Cambiemos y a disputar espacios en comisiones clave del Congreso.
El acuerdo, aún en proceso de articulación, reúne a 13 diputados del PRO, ocho de la UCR, el entrerriano Francisco Morchio y los representantes del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone. La estrategia busca reposicionar a ambos partidos en un escenario legislativo tensionado por reacomodamientos internos.
Una alianza que busca recuperar peso tras la crisis de Cambiemos
Si la negociación prospera, la nueva coalición parlamentaria se convertiría en la tercera fuerza de la Cámara, detrás de La Libertad Avanza y Unión por la Patria. Ese lugar implicaría obtener más sillas en comisiones asesores, fundamentales para influir en la redacción, el debate y el avance de los proyectos de ley. La intención es reconstruir un espacio común después de la disolución del antiguo esquema opositor.
El PRO, con Cristian Ritondo a la cabeza, impulsa esta ingeniería política como forma de mantener cohesión interna y proyectar capacidad negociadora. La UCR, a su vez, evalúa que un interbloque permitiría equilibrar la pérdida de representación sufrida tras las últimas elecciones. El MID, con presencia menor pero estratégica, completa el armado al aportar volumen territorial y parlamentario.
Las comisiones, el objetivo central en la disputa por poder legislativo
Las fuentes legislativas consultadas destacan que el interés principal está en la distribución de comisiones, donde se definen los primeros pasos de cada proyecto. Si el interbloque prospera, la nueva fuerza podría reclamar presidencias y vicepresidencias en áreas sensibles, ampliando su capacidad de negociación con oficialismo y otras bancadas. El escenario general muestra un Congreso en plena reconfiguración.
Por ahora, las conversaciones continúan en reserva y sin anuncios oficiales. Sin embargo, dentro del Parlamento circula la expectativa de que el acuerdo se concrete a corto plazo, consolidando un espacio político que aspira a recuperar influencia y sostener un rol decisivo en la dinámica legislativa del próximo período.


