
Por razones de seguridad, teniendo en cuenta las fuertes ráfagas que superarían los 50 kilómetros por hora, se acordó suspender todo el día el evento que se realizaba en el Parque Jaime de Nevares.
Además se aclaró que la decisión también fue consensuada con los feriantes y propietarios de Foodtrucks quienes confirmaron que, con el pronóstico imperante, las condiciones para desarrollar las tareas son casi imposibles.