
El primer hecho ocurrió durante la madrugada del viernes, cuando un hombre que intentaba ingresar a una vivienda en Chos Malal y Sarmiento terminó con su mano clavada en una reja. Bomberos Voluntarios debieron cortar el hierro con herramientas especiales para liberar al sujeto, que fue trasladado al hospital junto a efectivos policiales.

Según detalló Carlos Mansilla, jefe de Bomberos de Plottier, se trataba de un individuo aparentemente ajeno a la propiedad. “Presumiblemente podría ser un malviviente”, señaló el oficial al confirmar que el rescate se realizó con la utilización de equipos de corte y asistencia sanitaria inmediata.
El segundo incidente ocurrió en un supermercado del barrio 1° de Febrero, sobre calle Godoy al 500. Allí, varios clientes reportaron irritación en los ojos y en las vías respiratorias mientras realizaban compras. Dos de ellos debieron ser trasladados al hospital para su atención.
Bomberos acudieron con móviles de materiales peligrosos y realizaron mediciones de gases junto a personal de Camuzzi, aunque se descartó la presencia de gas natural, amoníaco o sustancias tóxicas detectables. La hipótesis más fuerte apunta a que alguien pudo haber liberado gas pimienta en el interior, aunque no hubo confirmación oficial.
El propio Mansilla explicó que se trabajó con múltiples equipos de medición y no se halló rastro de agentes químicos conocidos. “Se trata de una sustancia no determinada que causó irritación, pero no hay indicios de que sea gas de red o envasado”, detalló.
El tercer episodio se registró por la tarde del mismo viernes, cerca de las 17, en Ruta 22 y Batilana. Un colectivo privado chocó contra una motocicleta estacionada que pertenecía a un churrero que vendía en la zona. Por fortuna, no se registraron lesionados.

De acuerdo con la información aportada por los bomberos, el chofer del colectivo habría intentado esquivar a otros vehículos y terminó impactando contra un semáforo y la moto estacionada. El comerciante se encontraba a un costado y resultó ileso, aunque sufrió la pérdida de su herramienta de trabajo.
Estos tres episodios, de distinta gravedad pero igualmente llamativos, reflejan la diversidad de intervenciones a las que deben responder diariamente los cuerpos de bomberos y la Policía en Plottier. En menos de 24 horas, la ciudad vivió emergencias que combinan lo insólito, lo riesgoso y lo anecdótico.