
La primera audiencia de control de acusación por la explosión en la destilería New American Oil (NAO) de Plaza Huincul, que dejó tres muertos en septiembre de 2022, se celebró este lunes con un inesperado intento del gerente de la firma, Rodrigo Arias, para evitar el juicio oral. A través de su defensa, ofreció donar dinero a los bomberos voluntarios locales y someterse a ciertas pautas de conducta.
El pedido fue rechazado por la Fiscalía y los abogados querellantes, quienes consideran que el hecho reviste una gravedad tal que no corresponde aplicar un beneficio como la probation. La decisión final está en manos del juez de Garantías Diego Chavarría Ruiz, quien resolverá el planteo este martes.
Un intento de evitar el juicio por una tragedia evitable
Arias está imputado como autor de “estrago doloso agravado”, junto a otros cinco responsables de distintas áreas de la empresa. Según la acusación fiscal, el gerente obvió advertencias sobre fallas de seguridad, priorizó el negocio por sobre la integridad de los trabajadores y operó la planta pese a deficiencias críticas en sus sistemas eléctricos y de emergencia.
El fiscal jefe, Gastón Liotard, remarcó que el sistema contra incendios de NAO era rudimentario y que los tanques que explotaron no contaban con válvulas de escape obligatorias. También citó como agravante la “conmoción pública” que generó el hecho en las localidades de Cutral Co y Plaza Huincul.

Los familiares de las víctimas –Fernando Jara, Víctor Herrera y Gonzalo Molina– se manifestaron afuera del edificio judicial con pancartas y consignas. Rechazaron con firmeza el intento de evitar el juicio y exigieron justicia. Para ellos, no hay dinero que pueda reparar las pérdidas, y mucho menos sustituir un juicio que podría establecer responsabilidades claras por la tragedia.