El Gobierno nacional avanzó con la Etapa II de la Red Federal de Concesiones, que incorpora corredores estratégicos y más de 1.800 kilómetros.
Vialidad Nacional confirmó el inicio del proceso de licitación correspondiente a la Etapa II de la Red Federal de Concesiones, que sumará nuevos corredores viales al esquema de administración privada bajo control estatal. Se trata de rutas nacionales de alto tránsito que resultan clave para la conectividad, la logística y la seguridad vial en distintas regiones del país.
El anuncio se conoció luego de la firma, el pasado 6 de enero, de los contratos que habilitaron la posesión, administración y mantenimiento de los tramos incluidos en la Etapa I del programa. Con ese paso formal cumplido, el Ejecutivo avanzó ahora con una nueva fase del esquema concesionado.
Según se informó oficialmente, el llamado a licitación pública nacional e internacional ya se encuentra habilitado y los pliegos preliminares pueden consultarse en el sitio web argentina.gob.ar, donde se detallan los alcances técnicos, financieros y operativos previstos para los futuros concesionarios.
Los tramos incluidos en la Etapa II
La Etapa II de la Red Federal de Concesiones contempla un total de 1.871,8 kilómetros de rutas nacionales, distribuidos en dos grandes corredores: el Tramo Sur Atlántico Acceso Sur y el Tramo Pampa, ambos con fuerte impacto en la provincia de Buenos Aires y en la conexión con regiones productivas del interior.
El Tramo Sur Atlántico Acceso Sur es el de mayor extensión, con 1.325,15 kilómetros, e incluye autopistas y rutas nacionales que conectan el Área Metropolitana de Buenos Aires con el sur bonaerense y la región atlántica.
En tanto, el Tramo Pampa suma 546,65 kilómetros y se apoya principalmente en la Ruta Nacional 5, uno de los ejes viales más importantes del país por su rol en el transporte de cargas y pasajeros entre Buenos Aires y La Pampa.
Detalle del Tramo Sur Atlántico Acceso Sur
Este corredor incluye una combinación de autopistas urbanas y rutas nacionales de largo recorrido. Entre las vías incorporadas se encuentra la Autopista Ezeiza–Cañuelas, que se extiende desde el final de la Autopista Jorge Newbery hasta la intersección con las rutas nacionales 205 y 3, con una longitud de 30,39 kilómetros.
También forman parte del tramo la Autopista Riccheri, desde la avenida General Paz hasta el acceso al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, con 13,86 kilómetros, y la Autopista Jorge Newbery, con 6,05 kilómetros entre Riccheri y Ezeiza–Cañuelas.
A estas vías se suma un extenso segmento de la Ruta Nacional 3, que recorre 615,52 kilómetros desde el final de la Autopista Ezeiza–Cañuelas hasta el empalme con la RN 1V03, en cercanías de Bahía Blanca.
Rutas complementarias y alcance territorial
El corredor también incorpora dos tramos de la Ruta Nacional 205: uno de 1,21 kilómetros en la zona de Cañuelas y otro de 253,82 kilómetros que se extiende hasta el empalme con la Ruta Provincial 65, en Bolívar.
Además, se incluye la Ruta Nacional 226, que une Mar del Plata con Bolívar, consolidando un eje transversal de gran relevancia para la producción agroindustrial, el turismo y el transporte interurbano en el interior bonaerense.
En conjunto, este tramo articula zonas densamente pobladas con regiones productivas y portuarias, lo que explica su inclusión dentro del esquema prioritario de concesiones.
El Tramo Pampa y la Ruta Nacional 5
El segundo corredor de la Etapa II es el Tramo Pampa, integrado exclusivamente por la Ruta Nacional 5, que conecta la Ciudad de Buenos Aires con Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa.
La licitación contempla un tramo de 8 kilómetros en la zona de Luján, entre los kilómetros 65 y 73, y un tramo principal de 538,65 kilómetros que se extiende desde el empalme con el Acceso Oeste hasta la conexión con la Ruta Nacional 35.
Se trata de una vía estratégica para el transporte de producción agropecuaria, el movimiento logístico y el tránsito interprovincial, con elevados volúmenes de circulación durante todo el año.
Objetivos del esquema de concesiones
Desde Vialidad Nacional señalaron que la Red Federal de Concesiones busca garantizar el mantenimiento sostenido de la infraestructura vial, mejorar la seguridad de los usuarios y asegurar inversiones a largo plazo en corredores clave.
El esquema prevé que los concesionarios se hagan cargo de la conservación, operación y mejora de las rutas, bajo un marco regulatorio que establece obligaciones de servicio, estándares de calidad y mecanismos de control estatal.
Con la publicación de los pliegos preliminares, se abre ahora una etapa de consultas y análisis por parte de las empresas interesadas, antes de avanzar con la licitación definitiva y la posterior adjudicación de los tramos incluidos en esta segunda fase.

