
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció el despido de seis empleados públicos bajo las categorías de “ñoquis” e “indisciplinados”. Entre los casos más destacados, se incluyen tres cesantías en áreas de salud y un ministerio, mientras que los restantes corresponden a agentes de la Policía provincial. Además, se confirmó la suspensión de un trabajador del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN).
En el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, fue despedida Tamara Ailén Figueroa, quien ocupaba un cargo en planta permanente. La exfuncionaria tenía antecedentes judiciales por asociación ilícita y estafa genérica, lo que la inhabilitaba para ocupar cargos públicos.
En el sector de salud, Eduardo López Luján, técnico de imágenes en el Hospital Heller, fue cesanteado tras un sumario por abandono de cargo. Vanina Viedma, auxiliar de estadística en el Hospital de Centenario, fue despedida por acumulación de inasistencias injustificadas durante 2022.
Mario Cuevas, agente del ISSN, recibió una suspensión de 20 días por incumplimientos en la supervisión de trámites. Este caso forma parte de una investigación más amplia que involucra irregularidades en el área de jubilaciones y pensiones entre 2010 y 2021.
En la Policía de Neuquén, Walter Retamal, Álvaro Saavedra y Narciso Iturra fueron cesanteados por acumulación de días de arresto policial debido a indisciplinas reiteradas. Estas medidas, solicitadas previamente por la Jefatura de Policía, responden a incumplimientos graves que se prolongaron entre 2022 y 2023.
La gestión de Figueroa ha endurecido los controles sobre el desempeño de los empleados públicos, alineándose con una política de transparencia y eficiencia. Estas acciones forman parte de un esfuerzo por erradicar prácticas que afectan el funcionamiento del Estado provincial y optimizar los recursos públicos.