El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal

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La política neuquina comenzó a mirar hacia 2027, aunque todavía falten definiciones sobre candidaturas, alianzas y fechas electorales. Los movimientos de los principales dirigentes muestran que la disputa por el próximo gobierno provincial ya está presente en las estrategias de oficialistas y opositores.
Será la primera elección a gobernador después de la derrota del Movimiento Popular Neuquino en 2023, que puso fin a seis décadas de predominio del partido provincial en el Ejecutivo.
Rolando Figueroa buscará llegar al próximo año con una gestión consolidada, mientras La Libertad Avanza intenta transformar su presencia nacional en una alternativa provincial. En paralelo, el MPN enfrenta una discusión sobre su futuro, Jorge Sobisch impulsa la recuperación de su identidad partidaria y otros espacios, como Cumplir y Más por Neuquén, avanzan en sus propias construcciones políticas.
El gobernador todavía no confirmó si buscará la reelección. Sin embargo, sus declaraciones y decisiones políticas muestran una planificación que excede el mandato que finalizará en diciembre de 2027.
Figueroa construyó su liderazgo sobre una alianza de distintas procedencias partidarias y una propuesta provincialista que procura mantener autonomía frente al Gobierno nacional.
Su principal fortaleza es la gestión de una provincia que concentra buena parte de las inversiones hidrocarburíferas del país. La construcción de rutas, escuelas, hospitales y otras obras de infraestructura constituye uno de los ejes de su administración.
También convirtió la negociación con las empresas petroleras en una bandera política, con el argumento de que Neuquén debe obtener una mayor participación en los beneficios de Vaca Muerta.
Pero el crecimiento económico plantea una exigencia: demostrar que esos recursos se traducen en mejores condiciones de vida para los habitantes de la provincia.
La demanda de viviendas, servicios públicos, infraestructura y empleo seguirá siendo un punto central de evaluación de su gobierno.
Si finalmente decide competir por un segundo mandato, Figueroa tendrá a su favor la visibilidad de la gestión y una estructura política que, hasta ahora, ha conseguido reunir sectores de diferentes espacios.
Su desafío será mantener esa cohesión cuando llegue el momento de definir candidaturas.
Mariano Gaido será uno de los dirigentes con mayor incidencia en las elecciones de 2027, aunque no pueda aspirar a un nuevo mandato consecutivo como intendente de Neuquén capital.
Su peso político se apoya en una gestión que ha colocado a la obra pública y la transformación urbana entre sus principales prioridades.
La extensión del pavimento a numerosos barrios, la apertura de nuevas calles, la construcción de espacios públicos y las intervenciones en los accesos a la ciudad modificaron distintos sectores de la capital.
Entre las obras más importantes aparece la transformación de la avenida Mosconi, un proyecto de infraestructura vial de gran magnitud que forma parte de la reorganización urbana de Neuquén.
Ese perfil de gestión le permitió construir una identidad política vinculada con las realizaciones concretas, aunque el crecimiento de la ciudad también mantiene pendientes desafíos en materia de vivienda, tránsito y servicios.
Gaido cuenta, además, con una estructura partidaria propia a través de Primero Neuquén y una alianza política consolidada con Figueroa.
La capital concentra una parte decisiva del electorado provincial, por lo que el respaldo del intendente y su capacidad de organización territorial tendrán importancia en cualquier estrategia electoral.
Su imposibilidad de buscar una nueva reelección no lo deja fuera de la disputa. Por el contrario, lo coloca en una posición relevante para definir quién continuará su proyecto municipal y cómo se fortalecerá el oficialismo provincial.
La Libertad Avanza aparece como uno de los espacios que buscarán disputar protagonismo en Neuquén.
Su principal fortaleza es la identificación con Javier Milei, pero una elección provincial presenta desafíos diferentes de los de una competencia nacional.
El espacio libertario deberá construir una propuesta específica para Neuquén, consolidar su organización territorial y definir un liderazgo capaz de competir por la Gobernación.
La economía provincial, estrechamente vinculada con Vaca Muerta, plantea discusiones particulares sobre el papel del Estado, las inversiones y la distribución de los recursos.
En ese terreno, La Libertad Avanza tendrá que explicar qué modelo de administración propone y cómo respondería a las necesidades de infraestructura que genera el crecimiento provincial.
También deberá resolver si presenta una alternativa propia o si explora acuerdos con otras fuerzas.
Por ahora, el diálogo institucional entre Figueroa y el Gobierno nacional no implica la existencia de una alianza electoral.
El Movimiento Popular Neuquino enfrenta una de las etapas más complejas de su historia.
Después de perder el gobierno provincial, quedó dividido entre sectores que acompañan a Figueroa y dirigentes que consideran necesario recuperar una identidad política propia.
La discusión es estratégica: competir con candidatos propios o mantener acuerdos que le permitan conservar participación institucional.
En ese escenario, Jorge Sobisch busca recuperar protagonismo dentro del partido, impulsando una posición diferente de la actual conducción del MPN, que mantiene una relación de acompañamiento con el gobierno provincial.
El exgobernador sostiene que el partido debe recuperar su identidad, reconstruir su estructura política y presentarse en las elecciones de 2027 como una alternativa propia, sin quedar subordinado al oficialismo.
Sobisch conserva experiencia y vínculos dentro del sistema político neuquino, pero deberá demostrar que esa propuesta puede recuperar el respaldo de un electorado que en 2023 optó por otras alternativas.
El interrogante es si el MPN logrará resolver sus diferencias internas y reconstruir una propuesta competitiva o si continuará dividido entre quienes acompañan a Figueroa y quienes pretenden recuperar la autonomía partidaria.
El partido Cumplir, que tiene como referente a la diputada provincial Brenda Buchiniz, también comenzó a posicionarse de cara a 2027.
El espacio impulsa iniciativas vinculadas con reformas tributarias, educación, transparencia institucional y cambios en la administración pública.
Su desafío será convertir esas propuestas en un programa provincial que permita diferenciarse tanto del oficialismo como de otras fuerzas opositoras.
Cumplir busca ampliar su presencia territorial y consolidar una identidad política propia, en un escenario donde distintas fuerzas intentan ocupar el espacio opositor.
Su evolución será uno de los factores que determinarán cómo se organiza la competencia electoral neuquina.
Carlos Quintriqueo también comenzó a ocupar un lugar en el escenario político de 2027 a través de Más por Neuquén, el partido que preside.
El secretario general de ATE Neuquén busca transformar su trayectoria sindical en una construcción política con presencia en distintas localidades de la provincia.
El espacio ya tuvo su primera experiencia electoral en 2025, cuando superó el 8% de los votos en los comicios nacionales. Ese resultado constituye un punto de partida, aunque no garantiza que pueda repetirlo en una elección provincial.
Quintriqueo viene desarrollando recorridas por el interior, especialmente en el norte neuquino, y trabaja en la presentación de candidatos a intendentes y concejales.
Su propuesta pone el acento en la defensa del empleo, el papel del Estado y la necesidad de que los recursos de Vaca Muerta tengan un impacto más amplio en la sociedad.
También intenta incorporar dirigentes provenientes de otras fuerzas, incluidos sectores del MPN, sin exigirles que abandonen su identidad partidaria.
Sin embargo, su posicionamiento presenta una particularidad: mientras busca construir una alternativa provincial, mantiene un entendimiento político con Mariano Gaido en Neuquén capital, donde podría acompañar al candidato del oficialismo municipal mediante una lista propia de concejales.
Al mismo tiempo, Quintriqueo ha descartado acuerdos con La Libertad Avanza por sus diferencias con las políticas del Gobierno nacional.
Esta combinación de autonomía provincial, acuerdos territoriales y oposición al espacio libertario muestra una estrategia que no responde necesariamente a una división tradicional entre oficialismo y oposición.
El desafío de Más por Neuquén será demostrar que puede ampliar su representación más allá del ámbito sindical y convertirse en una fuerza con capacidad de incidencia en la política provincial.
La Unión Cívica Radical también comenzó a definir su posicionamiento para 2027. A fines de septiembre, dirigentes y referentes de distintas localidades se reunieron en Zapala y plantearon la necesidad de construir una alternativa política al gobierno provincial.
El encuentro, encabezado por el presidente del Comité Provincia, Juan Peláez, dejó una definición opositora, pero todavía no resolvió el camino electoral del partido.
El radicalismo enfrenta el desafío de recuperar protagonismo después de años de pérdida de representación y dispersión de sus dirigentes. Su participación en espacios legislativos compartidos con otros sectores, entre ellos Cumplir, abre posibilidades de entendimiento, aunque todavía no existe una alianza electoral definida.
Más incierto es el panorama del Partido Justicialista, atravesado por una crisis que combina disputas políticas, conflictos institucionales y actuaciones judiciales.
La denuncia por violencia de género contra José Asaad, intendente de Vista Alegre y presidente partidario, desencadenó una decisión del Consejo Provincial para suspenderlo preventivamente y designar a Lucas Riquelme en su reemplazo. Sin embargo, la Justicia electoral dejó sin efecto aquella reunión por irregularidades en la acreditación del quórum, lo que profundizó la disputa por la conducción.
A ese conflicto se suman las diferencias entre quienes pretenden que el PJ compita con candidatos propios y los sectores que mantienen una relación más cercana con Figueroa.
El justicialismo, que durante años fue una de las principales expresiones opositoras al MPN, llega así a la antesala electoral sin una estrategia compartida y con su propia organización partidaria en discusión.
Mientras el radicalismo intenta reconstruir una propuesta opositora, el PJ deberá resolver primero su crisis interna si pretende recuperar protagonismo en la provincia.
Uno de los interrogantes pendientes es cuándo se votará en Neuquén.
Figueroa mencionó agosto de 2027 como una posibilidad, aunque todavía no existe una convocatoria oficial.
La definición será importante porque determinará cuánto se separará la campaña provincial de la elección presidencial.
Un calendario adelantado podría favorecer una discusión centrada en los temas neuquinos, mientras que una mayor proximidad con los comicios nacionales podría incrementar la influencia de la disputa política alrededor de Javier Milei.
La fecha también condicionará los tiempos de negociación de alianzas y candidaturas.
El oficialismo llega a esta etapa con dos figuras de peso: Figueroa, desde la Gobernación, y Gaido, con una gestión municipal que le otorga protagonismo propio.
Del otro lado, el escenario continúa abierto. La Libertad Avanza buscará capitalizar su identidad nacional; el MPN deberá definir si recupera una propuesta electoral propia, como impulsa Sobisch; Cumplir intentará consolidarse como una alternativa diferenciada; y Más por Neuquén, conducido por Carlos Quintriqueo, procurará ampliar su presencia territorial.
A ellos se suma un radicalismo que busca reorganizarse y un peronismo que, antes de discutir candidaturas, necesita superar sus conflictos internos.
La dispersión de las fuerzas que pretendan disputar la Gobernación podría favorecer al oficialismo. Sin embargo, todavía es temprano para anticipar resultados en una provincia donde las alianzas y los liderazgos han demostrado capacidad para modificar el escenario político.
En definitiva, la elección de 2027 no debería quedar reducida a una disputa de nombres, sellos partidarios y acuerdos electorales.
La verdadera discusión será qué proyecto político puede administrar el crecimiento de Neuquén y transformar los recursos de Vaca Muerta en desarrollo para toda la provincia.
Figueroa tendrá que defender los resultados de su gestión. Gaido pondrá en juego el capital político construido en la capital. Y quienes aspiren a representar una alternativa deberán demostrar que, además de cuestionar al gobierno, cuentan con propuestas y capacidad para gobernar.
Ese será el debate de fondo de una elección que todavía no tiene fecha, pero que ya comenzó a influir en la política neuquina.