En la provincia ocurrieron seis femicidios y un transfemicidio este año; las denuncias muestran un volumen persistente y una proyección en aumento.
Neuquén atraviesa un 2025 marcado por la persistencia de la violencia de género: entre enero y septiembre ya se registraron siete crímenes vinculados a esta problemática, seis femicidios y un transfemicidio. La cifra vuelve a encender alarmas en una provincia que desde hace años exhibe niveles elevados de denuncias y episodios graves, incluso con políticas y dispositivos de asistencia consolidados. A nivel nacional, el panorama es igual de crítico: 208 mujeres fueron asesinadas este año por violencia machista, según los reportes difundidos por organismos públicos y organizaciones especializadas.
Los registros de la Oficina de Violencia (OV) del Poder Judicial permiten dimensionar la magnitud del fenómeno. En 2023 se contabilizaron 12.090 denuncias, con un promedio mensual superior a las mil. En 2024 hubo un leve descenso, con 11.248 casos, pero la tendencia volvió a revertirse este año. Hasta septiembre de 2025 ya se habían registrado 8.681 denuncias, lo que proyecta un incremento anual si la tendencia trimestral se mantiene. La continuidad de cifras tan altas muestra que la violencia doméstica y basada en género sigue siendo un problema estructural en Neuquén, que requiere intervenciones sostenidas, presupuestos adecuados y una coordinación efectiva entre los distintos organismos del Estado.
Un fenómeno persistente y desafíos aún pendientes
Especialistas advierten que la combinación de un volumen elevado de denuncias con la ocurrencia de femicidios revela dificultades en la prevención, la detección de riesgos inminentes y la capacidad de respuesta para proteger a las víctimas. Aunque los dispositivos provinciales incluyen equipos interdisciplinarios, botón antipánico, dispositivos duales y programas de acompañamiento, la reiteración de hechos letales evidencia la necesidad de profundizar medidas territoriales y mecanismos judiciales de urgencia. También destaca la importancia de trabajar en la formación obligatoria en género, la articulación con municipios y la accesibilidad de los servicios para mujeres y diversidades en situación de vulnerabilidad.
En paralelo, organizaciones feministas remarcaron que la estadística provincial no solo refleja los casos más extremos, sino también la continuidad de patrones de violencia cotidiana: amenazas, lesiones, hostigamientos, agresiones psicológicas, abusos y controles coercitivos, todos registrados en los expedientes de la Oficina de Violencia. Esta repetición, señalan, sostiene un clima de riesgo que puede derivar en crímenes si no se actúa de manera temprana y con perspectiva de género. La proyección anual de denuncias refuerza la preocupación por el incremento y la necesidad de reforzar políticas públicas integrales.
Atención, acompañamiento y líneas de emergencia disponibles en Neuquén
Frente a este escenario, autoridades judiciales y organismos provinciales recordaron que existen canales activos de asistencia. El 144 funciona las 24 horas, todos los días del año, con atención gratuita, confidencial y especializada. La línea también cuenta con opciones de videollamada para personas sordas e hipoacúsicas, y puede complementarse con dispositivos locales de emergencia, fuerzas de seguridad y servicios de salud. La recomendación para quienes atraviesan situaciones de violencia o detectan riesgos en su entorno es realizar la denuncia cuanto antes y buscar acompañamiento profesional.
La estadística de 2025, aún sin cerrar, vuelve a visibilizar la urgencia de fortalecer políticas preventivas con enfoque territorial, garantizar medidas de protección efectivas y ampliar la accesibilidad a los mecanismos de denuncia. Las siete víctimas registradas este año en Neuquén son, para especialistas y organizaciones, un llamado a profundizar las respuestas institucionales y sociales para evitar nuevos femicidios en lo que resta del año.

