
Con 13 votos afirmativos y 11 en contra, la Legislatura de Neuquén aprobó este miércoles el asueto administrativo para el personal legislativo por su día, que se celebra el 6 de julio. La decisión fue tomada en el recinto tras la negativa de la vicegobernadora Zulma Reina —a cargo de la Cámara por la ausencia del gobernador Rolando Figueroa— de firmar la autorización habitual.
El sindicato ANEL, que representa a los trabajadores legislativos, había presentado un proyecto para que el asueto se establezca por ley cada primer viernes hábil de julio. Sin embargo, ese texto fue girado a comisión y no se trató de forma inmediata.
Durante la sesión, el diputado Claudio Domínguez (MPN) propuso que la Legislatura autorice el asueto para este año por vía de resolución. La moción fue respaldada por bloques opositores como el Frente de Izquierda y Unión por la Patria, además de legisladores sueltos como César Gass (UCR) y Carina Riccomini (Juntos). El oficialismo provincial —Comunidad y aliados— votó en contra.
“Este asueto se ha otorgado históricamente. No hay razón para desconocer un derecho que reconoce la tarea del personal legislativo”, argumentó Domínguez. Andrés Blanco (PTS-FIT) advirtió que el rechazo forma parte de un “clima de época” en el que “se atacan derechos adquiridos de los trabajadores estatales”.
El debate también incluyó referencias a la eliminación del Día del Empleado Público que impulsó el presidente Javier Milei y que fue suspendida por la Justicia. “No compremos el discurso de desprecio hacia el Estado y quienes lo sostienen”, remarcó Darío Martínez (UxP).
La sesión fue seguida desde las barras por integrantes del gremio ANEL, que venían reclamando definiciones desde comienzos de semana. La diputada Gisselle Stillger (Arriba), que podría haber empatado la votación, se retiró antes de la definición.