
El municipio de Neuquén avanza con un esquema de urbanización integral en el barrio Islas Malvinas, donde las obras pluviales se posicionan como eje central antes de la ejecución del pavimento. El proyecto se enmarca dentro del Plan 3.000 Cuadras de Asfalto y apunta a resolver problemas estructurales históricos en un sector con características geográficas complejas.
Ubicado en una zona central de la ciudad, el barrio presenta fuertes pendientes y desniveles propios de un cañadón, lo que obliga a un abordaje técnico específico. En ese contexto, el drenaje del agua de lluvia es clave para evitar daños en la infraestructura y mejorar las condiciones de habitabilidad.
Actualmente, 19 cuadras ya fueron asfaltadas, mientras que otras 45 se encuentran en ejecución con fuerte intervención en sistemas pluviales. Además, hay 55 cuadras más en proceso de contratación, lo que permitirá alcanzar una cobertura casi total del barrio.
Infraestructura invisible que define la obra
Desde el área de Infraestructura y Planeamiento Urbano destacaron que el foco inicial está puesto en los trabajos que no se ven, pero que resultan determinantes para el funcionamiento urbano. Esto incluye movimiento de suelo, instalación de cañerías, canales y cámaras de drenaje.
La pendiente natural del terreno, que corre de norte a sur con cañadones de oeste a este, condiciona el diseño hidráulico y obliga a desarrollar soluciones específicas para encauzar el agua sin afectar viviendas ni deteriorar las calles.
En algunos sectores, incluso, fue necesario reubicar viviendas para permitir el paso de los sistemas pluviales, una decisión que evidencia la complejidad del proyecto y la necesidad de intervenciones profundas.
Etapas de obra y cronograma
El plan de ejecución sigue un orden técnico definido: primero se realiza el movimiento de suelo y la instalación de cañerías, luego el cordón cuneta y finalmente la carpeta asfáltica.
Este proceso, especialmente en su etapa pluvial, demanda mayor tiempo por la precisión requerida y el volumen de trabajo. Aun así, el municipio prevé completar alrededor de 100 cuadras durante este año entre las que están en ejecución y las que serán licitadas.
En paralelo, ya comenzaron las tareas de pavimentación en sectores más altos del barrio, donde las condiciones permiten avanzar con mayor rapidez. La calle El Antú aparece como uno de los puntos donde se verá consolidación del asfalto en el corto plazo.
Planificación urbana y regularización previa
Un aspecto clave para el avance de las obras fue el proceso de regularización urbana previo, llevado adelante por el Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat (IMUH). Este trabajo permitió ordenar situaciones vinculadas a la ocupación del suelo y habilitó la ejecución de infraestructura de manera integral.
Las intervenciones en Islas Malvinas forman parte del Plan Orgullo Neuquino, que impulsa obras con financiamiento municipal y mano de obra local, sin recurrir a endeudamiento.
El enfoque adoptado prioriza resolver primero la infraestructura estructural antes de avanzar con el asfalto, garantizando mayor durabilidad, seguridad y calidad de vida para los vecinos.
De esta manera, cada cuadra pavimentada representa no solo una mejora en la circulación, sino el resultado de una planificación urbana que busca consolidar un crecimiento ordenado y sostenible en la ciudad de Neuquén.