
La Fórmula 1 retoma la acción este fin de semana en Miami y lo hace con un escenario impensado hace solo un año: Max Verstappen ya no corre solo. El neerlandés, cuatro veces campeón del mundo, enfrenta una temporada cuesta arriba ante el ascenso meteórico del australiano Oscar Piastri, que ganó tres de las primeras cinco carreras de 2025 y lidera el Mundial de Pilotos con diez puntos de ventaja sobre su compañero en McLaren, Lando Norris.
En un calendario que todavía tiene margen para sorpresas, el rendimiento del Red Bull RB21 cayó de forma notoria, y Verstappen, acostumbrado a la perfección técnica, lidia con un monoplaza que ya no impone respeto en todos los circuitos. “Nos falta rendimiento general, especialmente en el equilibrio del auto. No somos competitivos en todos los trazados”, reconoció tras terminar segundo en Arabia Saudita, donde apenas pudo seguir el ritmo de Piastri.
El joven piloto australiano, de 24 años, parece haber encontrado el punto justo entre talento, madurez y equipo. Campeón en Fórmula 3 y Fórmula 2 como novato, debutó en la máxima categoría con McLaren en 2023 y desde entonces su evolución fue sostenida. Esta temporada, se sacudió un arranque flojo en Australia —fue noveno en casa— y encadenó triunfos históricos en Bahréin, Yeda y China. “Casi no comete errores. Tiene un enfoque tranquilo, sólido, eso me gusta”, lo elogió el propio Verstappen.
El dato no es menor: es la primera vez desde 2010 que un piloto australiano lidera el campeonato, y su manager es justamente Mark Webber, aquel que lo hizo por última vez con Red Bull, antes de que el título quedara en manos de Sebastian Vettel.
En paralelo, el futuro de Verstappen empieza a entrelazarse con movimientos fuera de pista. Aunque su contrato con Red Bull se extiende más allá de 2026, las tensiones internas y las oportunidades externas alimentan los rumores. Aston Martin, respaldado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, quiere tentarlo con un contrato récord de 300 millones de dólares y un proyecto ambicioso que incluye a Adrian Newey y motores Honda desde el año próximo. El regreso del fabricante japonés, que acompañó a Verstappen en su primer campeonato en 2021, podría ser clave para ese posible reencuentro.
“Espero sinceramente que Honda tenga otra oportunidad de trabajar con Max”, declaró Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, dejando la puerta abierta a un eventual salto del piloto a la escudería verde.
En este contexto, el GP de Miami no será solo una carrera más en el calendario: será una postal del presente cambiante de la Fórmula 1. Verstappen, aún competitivo, ya no se impone con autoridad. Y Piastri, paciente y efectivo, parece cada vez más cerca de ser el nuevo dueño del trono.