Nueva réplica de 6.9 sacude Panamá y ya son más de 95 movimientos tras el terremoto – Alerta de tsunami en nueve países de América Latina tras fuerte terremoto en Panamá

Neuquén AR

Los papás de Catalina, la nena atropellada por un patrullero, relatan su lucha diaria: “Ella nos demuestra que quiere quedarse”

La familia de Catalina, la niña atropellada por un patrullero en Plottier, atraviesa días de extrema angustia mientras la pequeña permanece en terapia intensiva del hospital Castro Rendón.

Su estado continúa siendo grave pero estable, con avances y retrocesos propios de un cuadro complejo que todavía requiere cirugías de alta complejidad para estabilizar lesiones cervicales severas. Sus padres, Paola Marifil y Esteban Galcerán, contaron cómo viven este proceso que describen como “un camino lleno de altibajos”, en el que cada gesto mínimo de su hija alimenta la esperanza.

El atropello ocurrió en el barrio Los Álamos, en una calle angosta y sin veredas donde varios niños jugaban en bicicleta. La familia sostiene que la patrulla circulaba a alta velocidad y que el impacto causó lesiones graves en la columna, los pulmones y el sistema neurológico. Catalina fue asistida inicialmente en el Hospital de Plottier y luego derivada al Castro Rendón, donde sufrió un paro cardíaco durante la preparación de la cirugía para intervenir las vértebras cervicales. La operación debió suspenderse y su cuadro respiratorio —agravado por una neumonía— sumó nuevas dificultades al tratamiento.

“Ese día nos cambió la vida”: el relato de los padres sobre el atropello

Para Paola y Esteban, lo ocurrido no fue un accidente inevitable. Insisten en que la velocidad del móvil policial en una calle de ripio, angosta, con chicos jugando cerca de una plaza y un kiosco, fue determinante. “Es irresponsabilidad total”, dijo Esteban. “No es solo el conductor. Es un sistema que no funciona”. La angustia se prolongó mientras esperaban la ambulancia y enfrentaban la incertidumbre más extrema. Allí, destacaron el rol crucial del personal sanitario, que logró reanimar a la niña en varias oportunidades.

Los padres describen la lesión cervical —fractura de las dos primeras vértebras— como la más delicada, ya que sostiene el cráneo y requiere una prótesis que solo podrá colocarse cuando Catalina se estabilice. A pesar de la gravedad, la familia encuentra señales alentadoras: movimientos reflejos, apertura de ojos y respuestas neurológicas que permiten vislumbrar pequeños avances. “Su cuerpo está peleando”, dijo Esteban. “Ella nos demuestra que quiere quedarse”.

El hospital como refugio y sostén en medio del dolor

Paola y Esteban viven prácticamente dentro de la terapia intensiva desde el día del atropello. Describen un desgaste físico y emocional que no les deja respiro. La culpa, dicen, aparece en los gestos más simples: comer, descansar, salir un minuto del cuarto. “Si se despierta y no estoy… me mata. Me da culpa irme”, relató la madre. Aun así, los médicos insisten en que ellos también deben sostenerse, porque el camino será largo.

Los padres destacaron la humanidad del personal del Castro Rendón: “Son ángeles”, dijo Esteban. Relataron que nunca los apartaron de su hija, incluso en maniobras críticas de reanimación. También valoraron que el equipo médico se comunica sin contradicciones y con contención constante. “Le hablan a Catalina como si estuviera consciente. Eso nos da mucha paz”, agregó Paola.

Una comunidad movilizada en apoyo a Catalina

Desde el primer momento, el acompañamiento social se multiplicó. Decenas de personas —muchas de ellas desconocidas para la familia— llegan al hospital para ofrecer un abrazo, dejar mensajes o entregar regalos para Catalina. “Ese abrazo lo necesitamos”, dijo Paola.

El colegio activó un dispositivo de contención con mensajes, dibujos y videos enviados por docentes, psicólogos y compañeros de la niña. Grupos artísticos del barrio también organizaron muestras de apoyo, especialmente la murga donde Catalina ensayaba. “Todo el mundo está pendiente de ella”, resumió la mamá.

La fe es otro sostén. “Catalina es la fuerte. Nosotros no. Ella nos da ánimo”, expresó Esteban. Y con la certeza que repiten desde el primer día, concluyeron: “Nosotros nos vamos a ir del hospital con Catalina”.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp

Novedades

Últimas noticias

Timeline