
La política de Misiones atraviesa una reconfiguración de alto impacto institucional tras la decisión del gobernador Hugo Passalacqua de renunciar formalmente a su afiliación en Encuentro Misionero (EM), el espacio político impulsado por Carlos Rovira. La medida profundiza una ruptura que se venía gestando desde hace meses y que ya comienza a tener consecuencias en el escenario legislativo nacional.
La desvinculación fue comunicada mediante una nota presentada ante la Justicia Electoral Nacional y difundida por el propio mandatario en redes sociales. El gesto marca el quiebre definitivo con quien durante más de dos décadas fue el principal conductor político de la provincia.
La disputa entre Passalacqua y Rovira se aceleró tras la creación de Encuentro Misionero, partido que reemplazó al histórico Frente Renovador de la Concordia, la coalición que gobernó la provincia desde comienzos de siglo.
Con el avance de la interna, el gobernador consolidó un espacio propio junto a intendentes y dirigentes territoriales, mientras que parte de la estructura política provincial comenzó a alinearse detrás de una nueva construcción denominada provisoriamente “Movimiento por lo que viene”.
El reordenamiento también alcanzó a la Legislatura provincial, donde una porción significativa de los diputados que integraban el oficialismo se alineó con el gobernador, reduciendo la influencia del sector que responde a Rovira.
La fractura política en Misiones genera preocupación en el Gobierno nacional debido a su posible incidencia en las votaciones parlamentarias.
Uno de los primeros efectos se observa en el debate por la reforma de la Ley de Tierras. Según trascendió, los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut no acompañarían el capítulo referido a la tenencia de tierras por parte de extranjeros, una iniciativa considerada estratégica por la Casa Rosada.
La posición responde a la preocupación del gobierno provincial por el impacto que podría tener la flexibilización de los límites a la compra de tierras en una provincia con extensas fronteras internacionales y fuerte peso de las economías regionales.
Desde el entorno de Passalacqua sostienen que la propuesta impulsada a nivel nacional no contempla las particularidades territoriales y productivas de Misiones.
En la misma línea se expresó el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, quien manifestó reparos al proyecto y defendió la necesidad de preservar el modelo productivo y ambiental de la provincia.
La postura de los legisladores misioneros podría convertirse en un obstáculo para el oficialismo, que mantiene márgenes ajustados en ambas cámaras y necesita sostener acuerdos con bloques provinciales para avanzar con sus reformas.
Más allá de la discusión legislativa, la ruptura entre Passalacqua y Rovira abre una nueva etapa política en Misiones de cara al próximo ciclo electoral.
Mientras el gobernador avanza en la consolidación de un espacio propio, el histórico liderazgo de Rovira enfrenta uno de los mayores desafíos internos desde la creación del frente provincial que dominó la política misionera durante más de veinte años.
En paralelo, el Gobierno nacional observa con atención la evolución del conflicto, ya que el reposicionamiento de los representantes misioneros podría alterar futuras negociaciones parlamentarias en temas clave para la administración de Javier Milei.