
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, confirmó que la provincia volverá a utilizar los denominados Chachos para afrontar parte de los incrementos salariales del sector público. La acreditación comenzará con los haberes de julio, que se abonarán durante agosto.
Se trata de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), una cuasimoneda provincial que ya había sido puesta en circulación durante 2024 y que ahora regresará ante las dificultades financieras que atraviesa la administración riojana.
Las cuasimonedas son títulos emitidos por los gobiernos provinciales o por el Estado nacional que funcionan como un medio de pago alternativo cuando existen problemas de liquidez para afrontar obligaciones corrientes.
Aunque no reemplazan legalmente al peso, pueden utilizarse para realizar determinadas operaciones, como el pago de impuestos, servicios o compras en comercios que acepten esos instrumentos.
En el caso de los Chachos, la provincia sostiene una equivalencia de uno a uno con el peso argentino.
Quintela explicó que la decisión está vinculada a las dificultades financieras que enfrenta la provincia y a la falta de respuesta a un pedido de asistencia realizado al Gobierno nacional.
Según anticipó, los bonos no se utilizarán para el pago del aguinaldo, sino que estarán destinados a cubrir incrementos salariales para evitar una mayor pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
Las cuasimonedas tuvieron su mayor expansión durante la crisis económica de 2001 y 2002, cuando la falta de recursos llevó a numerosas provincias a emitir bonos para pagar salarios y proveedores.
Entre las más conocidas se encontraban los Patacones de la provincia de Buenos Aires, las Lecor de Córdoba y los Cecacor de Corrientes.
En aquel momento llegaron a circular 15 cuasimonedas provinciales diferentes, además de las Lecop emitidas por el Estado nacional. Su utilización disminuyó a medida que mejoró la situación fiscal y fueron retiradas definitivamente de circulación hacia finales de 2003.
Especialistas en finanzas públicas consideran que las cuasimonedas suelen aparecer en contextos de restricciones presupuestarias y dificultades de financiamiento. Por ese motivo, su regreso genera atención en el ámbito económico, ya que remite a mecanismos utilizados históricamente en períodos de tensión fiscal.
En el caso riojano, el Gobierno provincial sostiene que la medida busca sostener los ingresos de los trabajadores estatales mientras enfrenta un escenario de menores recursos y dificultades para acceder a financiamiento adicional.