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En un año marcado por el ajuste fiscal y la contención monetaria, la inflación en Argentina muestra señales de desaceleración, según el último informe de FocusEconomics, que reúne las proyecciones de consultoras y bancos locales e internacionales. Las expectativas para lo que resta de 2025 son moderadamente optimistas: se prevé una suba promedio de precios del 42,1% en el año, lo que representa una leve mejora respecto del relevamiento anterior.
La tendencia a la baja se apoyaría en varios factores: una política fiscal más restrictiva, una mayor apertura de importaciones, un nivel más competitivo en los mercados internos y la baja en los precios internacionales de materias primas. A pesar de esto, los analistas no descartan riesgos: alertan por la posibilidad de una devaluación del peso más rápida de lo previsto.
De cara al tramo final del año —que coincide con las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre— las consultoras proyectan una inflación mensual moderada: 2,6% en octubre, 2,4% en noviembre y 2,7% en diciembre.
Además, las previsiones para 2026 anticipan una desaceleración aún mayor, con una inflación promedio del 22,6%, casi la mitad del nivel estimado para este año.
Entre las estimaciones más bajas para 2025 se destacan las de Econométrica (35,5%), FMI (35,9%), OCDE (36,6%), y Econosignal Deloitte (35,4%), mientras que otras proyecciones más conservadoras, como la de Naciones Unidas, marcan un 48,9% para este año.
Las cifras surgen en un contexto en el que el Gobierno nacional busca mostrar resultados concretos en materia macroeconómica. Desde el entorno presidencial destacan que el freno a la inflación es “el principal logro del plan de estabilización” y una señal de confianza para los mercados.
Con diferencias metodológicas, pero una coincidencia general en la tendencia, los analistas consultados por FocusEconomics apuntan a un cierre de año con menores presiones inflacionarias, aunque aún lejos de los niveles de inflación internacionalmente aceptables. El desafío del Gobierno será sostener ese sendero en un escenario político y social que todavía muestra signos de tensión.