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La economía cayó y el Gobierno cuestiona cómo mide el INDEC: qué dicen los especialistas

Tras la caída del 2,9% de la actividad económica en julio, Javier Milei y Luis Caputo sostienen que los indicadores mensuales no reflejan los cambios estructurales del país. Economistas advierten sobre las limitaciones estadísticas, pero cuestionan la interpretación oficial. Las proyecciones privadas anticipan un tercer trimestre negativo.

 

 

La evolución de la economía argentina abrió una nueva discusión entre el Gobierno nacional y los economistas sobre cómo interpretar los indicadores oficiales. Mientras el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una caída del 2,9% de la actividad económica en julio, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, sostienen que esa medición no refleja adecuadamente la situación económica del país.

La controversia surge en un contexto de resultados irregulares, con meses de crecimiento y otros de retroceso, y después de que el Producto Bruto Interno (PBI) registrara una contracción del 0,6% durante el segundo trimestre de 2026.

El Gobierno considera que la economía atraviesa una desaceleración del crecimiento, pero no comparte la interpretación de que exista una caída sostenida de la actividad.

Los economistas consultados por distintos medios reconocen que las estadísticas deben analizarse con cautela, aunque advierten que utilizar únicamente el indicador elegido por el Ejecutivo puede ofrecer una visión incompleta.

Milei cuestionó los datos mensuales de actividad

El Presidente puso en discusión la utilidad de las mediciones desestacionalizadas del INDEC para describir la evolución económica.

En declaraciones a LN+, sostuvo que los cambios estructurales que atraviesa la Argentina pueden alterar los patrones históricos utilizados para elaborar esas estadísticas.

Según su interpretación, la caída de julio no debe analizarse de manera aislada, porque la economía continúa creciendo, aunque a un ritmo menor.

Milei afirmó que el Gobierno sigue especialmente el indicador denominado tendencia-ciclo, que busca mostrar la dirección general de la actividad económica y reducir el efecto de las variaciones puntuales.

También defendió las perspectivas de crecimiento de los próximos años y aseguró que existen niveles elevados de consumo, exportaciones y actividad.

Sin embargo, esas afirmaciones contrastan con las señales de debilidad que muestran distintos sectores productivos y las proyecciones privadas para los próximos meses.

Caputo sostiene que la economía sigue creciendo

El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó la interpretación presidencial y cuestionó la volatilidad del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) desestacionalizado.

Según explicó, el indicador registra subas y bajas que, a su entender, no representan la evolución de fondo de la economía.

Caputo señaló que la serie tendencia-ciclo muestra 29 meses de expansión y sostuvo que actualmente registra un crecimiento del 0,2% mensual.

El funcionario también expresó expectativas de recuperación para agosto y septiembre, vinculadas con la evolución de las inversiones, el crédito hipotecario y distintos proyectos de infraestructura.

Pese a los cuestionamientos, el Gobierno no anunció modificaciones en la metodología utilizada por el INDEC para medir la actividad económica.

Qué diferencia hay entre los indicadores que están en discusión

El EMAE es una herramienta que permite estimar mensualmente la evolución de la actividad económica argentina.

Su versión desestacionalizada elimina los efectos habituales de cada época del año, como las variaciones que se producen por vacaciones, cosechas o determinadas actividades comerciales.

De esa manera, busca facilitar la comparación entre meses consecutivos.

La serie tendencia-ciclo, en cambio, procura identificar la dirección general de la economía mediante un procedimiento que atenúa las oscilaciones de corto plazo.

El problema, según varios especialistas, es que esta última medición puede demorar en reflejar los cambios de tendencia.

Por ejemplo, una economía que comienza a contraerse podría continuar mostrando una tendencia positiva durante un tiempo, hasta que la incorporación de nuevos datos permita identificar el cambio.

Por ese motivo, los economistas recomiendan utilizar distintas mediciones y no concentrar el diagnóstico en un único indicador.

Los economistas advierten que la actividad permanece estancada

Entre los especialistas consultados por Infobae, Sebastián Menescaldi, de Eco Go, reconoció que las series desestacionalizadas argentinas pueden presentar dificultades debido a las sucesivas crisis económicas y a otros acontecimientos extraordinarios.

Sin embargo, consideró que la tendencia-ciclo tampoco constituye necesariamente una herramienta superior, porque puede tardar en detectar los cambios de dirección de la actividad.

Por su parte, Matías Surt, de Invecq, señaló que uno de los problemas de fondo es la antigüedad de la base estadística utilizada para calcular el PBI, que corresponde a 2004.

El economista sostuvo que la estructura productiva cambió considerablemente desde entonces y que sería necesario actualizar las herramientas de medición.

Martín Polo, en tanto, consideró que la economía argentina no atraviesa un derrumbe generalizado, pero permanece prácticamente estancada desde febrero de 2025.

Para analizar la evolución de la actividad, recomendó observar promedios de varios meses y evitar conclusiones basadas exclusivamente en una variación mensual.

Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, también reconoció que las estadísticas podrían necesitar una actualización, aunque sostuvo que no existen fundamentos suficientes para considerar que el EMAE se encuentre completamente alejado de la realidad.

Las proyecciones anticipan otro trimestre negativo

Más allá de las diferencias metodológicas, las expectativas privadas muestran un escenario de debilidad para la economía argentina.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de estimaciones de consultoras y entidades financieras, anticipa una nueva caída del PBI durante el tercer trimestre de 2026.

Si ese resultado se confirma, la economía acumularía dos trimestres consecutivos de contracción, una situación habitualmente denominada recesión técnica.

Los analistas esperan una recuperación durante el último trimestre del año, aunque redujeron sus estimaciones de crecimiento para el conjunto de 2026.

La proyección pasó del 2,1% al 1,5%, reflejando un escenario menos favorable que el previsto anteriormente.

El debate también alcanza a la industria, el comercio y la construcción

Uno de los cuestionamientos a la lectura oficial es que el crecimiento no se distribuye de manera uniforme entre los distintos sectores económicos.

Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, señaló que una parte importante de las actividades no primarias muestra señales de estancamiento o retroceso.

Según su análisis, los sectores que representan aproximadamente el 85% del PBI no están creciendo en conjunto y comenzaron a mostrar una tendencia descendente.

Esta situación refleja las diferencias entre las actividades vinculadas con recursos naturales, que pueden registrar mejores resultados, y otras ramas de la economía relacionadas con el mercado interno.

La industria, el comercio y la construcción aparecen entre los sectores cuya evolución resulta determinante para evaluar el nivel de actividad y el empleo.

Una discusión que continuará con los próximos datos del INDEC

La publicación de las cifras correspondientes a agosto y septiembre será clave para determinar si la caída de julio representó una oscilación puntual o si forma parte de un período más prolongado de contracción económica.

El Gobierno mantiene su interpretación de que la actividad continúa expandiéndose a menor velocidad, mientras que distintos economistas consideran que los datos disponibles muestran estancamiento y riesgos de una nueva recesión.

La discusión no gira alrededor de la existencia de las estadísticas oficiales, sino de cómo deben interpretarse y qué indicadores permiten describir con mayor precisión la situación económica.

Por ahora, los datos disponibles muestran una caída de la actividad en julio, una contracción del PBI durante el segundo trimestre y expectativas privadas de otro resultado negativo entre julio y septiembre.

La evolución de los próximos meses permitirá establecer si la economía logra recuperar dinamismo o si se profundiza el período de debilidad que reflejan distintos indicadores.

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