
La Municipalidad de Neuquén realizó el cierre oficial de las colonias de verano 2026 con una jornada integradora que reunió a todas las sedes en el predio del Neuquén Rugby Club y marcó el final de una temporada histórica por su alcance social. El balance preliminar arrojó cifras récord de participación, consolidando a la propuesta como una de las políticas recreativas más convocantes del calendario local.
Durante la última jornada confluyeron niños, niñas, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad que a lo largo del verano compartieron actividades deportivas, recreativas y culturales en distintos puntos de la ciudad. El encuentro incluyó juegos de agua, circuitos lúdicos y un cierre festivo con música y baile, pensado como despedida colectiva después de varias semanas de trabajo sostenido.
El secretario de Vinculación Estratégica, Mauricio Serenelli, remarcó que el programa responde a una decisión política basada en la planificación y la administración ordenada de recursos, lo que permitió garantizar calidad y continuidad. Además, destacó el trabajo articulado con clubes, asociaciones barriales y áreas provinciales, una coordinación que amplió la infraestructura disponible y facilitó el acceso en cada barrio.
Alcance social, logística y empleo local
En esta edición participaron unas 3.000 personas por día en las diferentes modalidades, una cifra que superó ampliamente registros anteriores y obligó a reforzar la organización. El servicio fue completamente gratuito e incluyó refrigerio y transporte, reduciendo barreras económicas para las familias y promoviendo que chicos y chicas de distintos sectores pudieran integrarse en igualdad de condiciones.
El despliegue operativo requirió la contratación de más de 350 trabajadores y trabajadoras temporales entre profesores, auxiliares pedagógicos, guardavidas, enfermeros y personal de apoyo. Esta estructura no solo sostuvo las actividades diarias con estándares de seguridad, sino que también generó empleo estacional y capacitación para jóvenes profesionales vinculados al deporte y la educación.
Otro eje clave fue la logística de traslados, coordinada con unidades del COLE para conectar barrios alejados con los clubes y predios. Además, se sumaron talleres especiales, como cocina rústica y propuestas recreativas complementarias. La presencia constante de las familias en los puntos de encuentro fortaleció el acompañamiento comunitario y transformó cada viernes en una jornada de participación masiva.
Inclusión y proyección para los próximos veranos
En el caso de las personas con discapacidad, el municipio sostuvo un esquema de integración progresiva que permitió adaptar actividades y luego incorporar a los participantes a grupos mixtos. Este proceso, evaluado positivamente por docentes y familias, buscó favorecer la convivencia, la autonomía y el acceso pleno al deporte, superando formatos segregados y promoviendo experiencias compartidas.
El cierre en el Neuquén Rugby Club se desarrolló entre las 10 y las 13, con un operativo de traslado que comenzó temprano para garantizar que todos llegaran a tiempo. Allí se montaron estaciones de juegos, propuestas acuáticas y actividades coordinadas por los equipos técnicos, culminando con un momento festivo que sintetizó el clima de pertenencia generado durante el verano.
De cara al futuro, el municipio ya planifica el calendario anual y anticipó que para 2027 se evalúa sumar una nueva planta destinada a personas con discapacidad y recuperar cupos para infancias. La meta es ampliar la cobertura ante la creciente demanda y consolidar una política pública que, más allá del verano, se convirtió en un espacio de inclusión, encuentro y construcción comunitaria.