
El juicio por presunto falso testimonio contra Maximiliano Avilez, exnovio de Luciana Muñoz, ingresó en su etapa final tras la producción de prueba, la declaración del imputado y los alegatos de las partes. El tribunal anunció que el veredicto se conocerá este jueves al mediodía.
La acusación sostiene que Avilez faltó a la verdad cuando declaró como testigo en la investigación por la desaparición de la joven y afirmó que hacía aproximadamente un mes o un mes y medio que no la veía. Para la Fiscalía, esa afirmación tuvo impacto en una etapa clave de la búsqueda iniciada tras la desaparición de Luciana, ocurrida el 13 de julio de 2024.
Durante la jornada declararon cuatro testigos convocados por la defensa.
Una vecina del barrio Parque Industrial negó haber realizado denuncias o aportado información vinculada a una versión que circuló durante la investigación sobre la presunta presencia de Luciana en la vivienda de Avilez después de su desaparición. La mujer afirmó que nunca fue entrevistada formalmente por la Policía ni por la Fiscalía y sostuvo que no tenía relación con la joven ni con su familia.
También prestaron declaración tres hombres que frecuentaban la barbería de Avilez. Dos de ellos relataron encuentros compartidos con el imputado y describieron el contexto de consumo de drogas en el que se desarrollaban algunas reuniones. Uno de los testigos aseguró haber visto a Luciana junto a Avilez en una ocasión y recordó una discusión entre ambos en el local comercial.
Otro de los declarantes participó como testigo civil durante uno de los allanamientos realizados en el marco de la investigación y describió aspectos del procedimiento policial.
Antes de los alegatos, Avilez hizo uso de la palabra y negó haber mentido durante la investigación.
“Nunca mentí. Nunca quise entorpecer la investigación”, afirmó ante el tribunal.
El imputado aseguró que siempre entregó información cuando fue requerida por la Justicia y sostuvo que la repercusión pública del caso afectó profundamente su vida personal y laboral.
Además, señaló que perdió clientes y que fue señalado socialmente a partir de la investigación. También vinculó el deterioro de su situación personal al impacto que tuvo la causa en su entorno.
Respecto de su relación con Luciana Muñoz, indicó que se extendió durante aproximadamente dos meses y sostuvo que el último encuentro entre ambos ocurrió cuando la acompañó hasta su domicilio junto a otro conocido.
La defensora Sol Pérez de León solicitó la nulidad del proceso al considerar que Avilez no debía haber declarado como testigo porque, según sostuvo, ya era objeto de medidas investigativas que lo ubicaban bajo sospecha.
La letrada argumentó que, en esas condiciones, correspondía garantizarle el derecho de defensa y no tomarle declaración testimonial.
De manera subsidiaria pidió la absolución al entender que la Fiscalía no logró demostrar que hubiera existido una declaración falsa y cuestionó la valoración de la prueba presentada durante el juicio.
El fiscal Andrés Azar mantuvo la acusación y sostuvo que Avilez ocultó información relevante al afirmar que no veía a Luciana desde hacía más de un mes.
Según el Ministerio Público Fiscal, distintos testimonios incorporados durante el debate permitieron ubicar a ambos juntos pocos días antes de la desaparición de la joven, por lo que la declaración realizada en julio de 2024 habría sido falsa.
El abogado querellante Alfredo Cury acompañó esa postura y remarcó que el objeto del juicio no es determinar qué ocurrió con Luciana Muñoz, sino establecer si durante la investigación un testigo faltó a la verdad y afectó el desarrollo de la búsqueda.
Tras escuchar a los testigos, al imputado y a las partes, el tribunal integrado por Luis Yancarelli, Marco Lupica Cristo y Juan Pablo Encina dio por concluido el debate.
Los jueces deberán resolver tanto el planteo de nulidad presentado por la defensa como la cuestión de fondo vinculada a la acusación por falso testimonio. La decisión será comunicada este jueves después del mediodía.