El juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, que sacudió a la provincia del Chaco en 2023, ingresó este miércoles en una jornada clave. Los imputados Emerenciano Sena y Marcela Acuña, líderes piqueteros y padres del principal acusado, César Sena, declararon ante el jurado popular en el tramo final del proceso judicial que definirá su responsabilidad en el crimen.
Ambos están acusados de ser partícipes primarios del asesinato, mientras que César, su hijo, afronta cargos como autor material. En una sala repleta de familiares, militantes y medios nacionales, los padres del joven rompieron el silencio tras meses de detención preventiva y dieron sus versiones con fuertes contrastes emocionales.
“Me acusan de algo que nunca cometí”
Emerenciano Sena, visiblemente afectado, se quebró ante el jurado y negó haber tenido participación alguna en el crimen de la joven. “Me acusan de algo que nunca cometí. Soy inocente y siempre colaboré con la justicia”, aseguró entre lágrimas. Intentó desligarse de las acusaciones y recordó que, durante décadas, su trabajo social “fue siempre de cara a la comunidad y con transparencia”.
Su testimonio buscó humanizar su figura y marcar distancia de la hipótesis fiscal, que sostiene que la familia Sena planificó y encubrió el asesinato en su vivienda de Resistencia. “No puedo creer lo que se dijo sobre nosotros. Yo también quiero saber la verdad sobre lo que le pasó a Cecilia”, sostuvo.
Acuña: “Soy una mamá que hizo lo incorrecto”
Minutos después fue el turno de Marcela Acuña, quien reconoció errores en su accionar y trató de mostrarse como una madre desbordada por la situación. “Soy una mamá que hizo lo incorrecto, que se manejó como mamá. No planifiqué nada, no tenía motivos para hacerlo. Ella era la chica que amaba a mi hijo”, declaró.
En un pasaje clave, la imputada recordó que el 2 de junio de 2023, día del crimen, vio “un bulto” en la vivienda, pero aseguró que desconocía de qué se trataba. “Entré, miré y salí espantada. Le pedí a un compañero que se fijara. No sabía qué hacer, no sabía cómo reaccionar”, explicó.
El pedido de disculpas y el quiebre emocional
Durante su exposición, Acuña rompió en llanto y pidió disculpas a Gloria Romero, la madre de Cecilia, y al movimiento Ni Una Menos. “Le pido perdón a Gloria porque ella es mamá, como yo. Si me hubiera pasado lo mismo, no sé cómo habría reaccionado. También pido perdón a todas las compañeras del movimiento. Cuando una miente y encubre, es peor”, expresó antes de cerrar su declaración.
La fiscal Nelia Velázquez y el abogado querellante Sergio Briend coincidieron en que los testimonios “no modifican la acusación” y ratificaron que pedirán la prisión perpetua para los tres imputados. “Nada de lo dicho cambia la teoría del caso: hubo conocimiento y encubrimiento antes, durante y después del hecho”, señaló la fiscal.
Una jornada decisiva antes de los alegatos finales
La defensa de César Sena adelantó que el joven no declarará. Tras los testimonios de sus padres, el tribunal dispuso un cuarto intermedio de una hora antes de dar paso a los alegatos, donde las partes expondrán por última vez ante el jurado.
El caso, que conmocionó al país, se encamina hacia su desenlace judicial tras más de cinco meses de audiencias. El jurado popular deberá definir si los Sena son culpables del femicidio de Cecilia Strzyzowski, cuyo cuerpo fue presuntamente incinerado en una chanchería familiar en Resistencia, en un hecho que expuso las conexiones entre poder político, violencia de género y movimientos sociales en el norte argentino.


