
El incendio que destruyó el centro de distribución regional de La Anónima en Cipolletti continúa activo luego de más de doce horas de intenso trabajo de los equipos de emergencia. Aunque las llamas ya fueron contenidas y no existe riesgo de propagación hacia edificios vecinos, las autoridades advirtieron que las tareas podrían extenderse durante varios días.
La magnitud del siniestro quedó reflejada en las columnas de humo visibles desde distintos puntos de la región y en las explosiones que se registraron durante gran parte de la jornada. El episodio es considerado uno de los incendios más importantes ocurridos en los últimos años en la ciudad.
Los equipos de emergencia trabajan sin pausa desde la madrugada en el predio ubicado sobre calle Tres Arroyos. El objetivo principal es evitar reactivaciones y avanzar de manera segura sobre los sectores internos donde todavía persisten focos de fuego.
Una estructura colapsada dificulta el combate
Las complicaciones operativas están directamente relacionadas con las dimensiones del edificio y la gran cantidad de mercadería almacenada en su interior. El depósito cuenta con más de 15 mil metros cuadrados cubiertos y presenta una elevada carga combustible que favorece la permanencia de altas temperaturas.
A esto se suma el importante daño estructural generado por el fuego. Una parte del techo colapsó completamente y otros sectores presentan riesgo de derrumbe, situación que impide el ingreso de los brigadistas para combatir las llamas desde el interior.
Ante este escenario, los bomberos concentran sus esfuerzos en enfriar progresivamente las áreas afectadas utilizando equipos externos. La estrategia busca reducir la temperatura interna antes de permitir nuevas intervenciones en los sectores más comprometidos.
Focos activos y una investigación en marcha
El operativo movilizó a diez dotaciones de Bomberos Voluntarios de Cipolletti y contó con el apoyo de unidades provenientes de Neuquén, Fernández Oro, Cinco Saltos, Allen y Centenario. También participan efectivos policiales, Protección Civil, personal sanitario y empresas de servicios.
A pesar de la magnitud del siniestro, no se registraron personas heridas. Sin embargo, las pérdidas materiales serían millonarias debido a la destrucción de alimentos, electrodomésticos y otros productos destinados al abastecimiento de más de treinta sucursales de la región.
Paralelamente, el Ministerio Público Fiscal inició una investigación para determinar el origen del incendio. Las primeras hipótesis apuntan a que las llamas habrían ingresado al depósito desde una construcción abandonada lindera, aunque las pericias técnicas serán las encargadas de establecer con precisión cómo se inició el fuego.