
El juicio por la presunta estafa con planes sociales en Neuquén llegó a su etapa final tras 32 audiencias orales y públicas, un récord en la provincia. Con la exposición de las defensas y las últimas declaraciones de los acusados, el Tribunal dejó todo listo para dictar sentencia, que se dará a conocer en la semana del 23 de septiembre.
El exdirector de Planes Sociales, Ricardo Soiza, insistió en desvincularse de la operatoria administrativa de los subsidios a desocupados, aunque admitió: “se puede haber escapado algo”. La fiscalía lo acusa de liderar, junto a otros exfuncionarios, una maniobra que habría defraudado al Estado en más de 9.300 hechos entre 2020 y 2022.
Durante el debate, Soiza apuntó a subordinados como Néstor Pablo Sánz y Marcos Osuna, mientras que evitó mencionar a sus superiores jerárquicos. La estrategia contrastó con la de algunos coimputados, que lo señalaron directamente como responsable político de la maniobra.
El proceso también tuvo momentos tensos. El abogado Alfredo Cury, que además está imputado, protagonizó un cruce con el presidente del tribunal, quien le exigió mayor claridad en su alegato. El episodio obligó a un cuarto intermedio y a la intervención de su codefensor, Juan Pablo Piombo, que buscó ordenar la defensa para evitar riesgos de nulidad.
La fiscalía pidió condenas por asociación ilícita, fraude a la administración pública y defraudación especial contra Soiza, Sánz, Osuna, Tomás Siegenthaler y el exministro de Desarrollo Social, Abel Di Luca. A otros ocho imputados les atribuyó los mismos delitos, aunque como integrantes y no como jefes.
Por su parte, las defensas reclamaron absoluciones para la mayoría, mientras que Sánz y Osuna aceptaron parcialmente su responsabilidad con pedidos de calificación más leves.
Con el cierre del juicio, el caso queda en manos del Tribunal, que deberá resolver uno de los expedientes más voluminosos de la justicia neuquina en los últimos años.