
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a poner en agenda el reclamo a la Nación por la deuda que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) mantiene con el Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISSN), estimada en unos 180 millones de dólares según la última auditoría de 2017.
“Como la provincia no le debe nada al Gobierno Nacional, no existe posibilidad de compensación de deuda. Lo que proponemos es que los bienes que están en desuso y pretenden enajenar sean transferidos a Neuquén para hacer crecer nuestras ciudades”, afirmó Figueroa.
El mandatario destacó que la iniciativa ya fue presentada y que el Gobierno Nacional mostró receptividad: “Es un camino que debemos transitar, pero creemos que será fructífero”.
Neuquén reclama por la armonización parcial de su régimen jubilatorio con el nacional. Actualmente la provincia cumple dos de los cinco puntos exigidos por la ley: 30 años de aportes y una tasa de contribuciones superior a la nacional (31 % en Neuquén contra 27 % en Nación).
Quedan pendientes la edad jubilatoria, la determinación del haber inicial y el mecanismo de movilidad. En este último aspecto, la Constitución provincial establece en su artículo 38 que jubilaciones y pensiones deben ser móviles y no inferiores al 80 % del salario del trabajador en actividad, lo que limita una convergencia plena con el sistema nacional.
Figueroa subrayó que el reconocimiento de la deuda es fundamental para sostener los derechos previsionales de los neuquinos: “La Nación tiene que valorar el esfuerzo fiscal de la provincia y cumplir con sus compromisos”.